Un video compartido por la cuenta de TikTok Honduras llamó la atención de cientos de usuarios al mostrar un hecho curioso ocurrido en el Cementerio General de Tegucigalpa, justo en la tumba del expresidente Policarpo Paz García.
La sepultura, reconocida por su peculiar diseño en forma de pirámide coronada con un león de mar, se convirtió en escenario de un fenómeno extraño cuando una enorme lechuza, de al menos un metro y medio de altura, se posó en la punta del monumento durante la madrugada.
De acuerdo con los relatos de quienes estuvieron presentes, el ave apareció entre la 1:00 y las 2:00 de la mañana.
Lo sorprendente, aseguran, es que este hecho no ocurre una sola vez: la lechuza regresa cada cierto tiempo, entre dos y tres meses, siempre alrededor de la medianoche.
Se posa cada cierto tiempo en la tumba de Policarpo Paz
“Yo he visto lechuzas pequeñas, pero esta es demasiado grande. Esa pirámide siempre tiene algo, porque no es normal que se pose allí de manera tan seguida”, contó uno de los testigos en el clip que ya circula en redes sociales.
El avistamiento generó debate entre los internautas, ya que en la cultura popular hondureña la lechuza suele relacionarse con presagios y misterios. Otros, en cambio, señalan que puede tratarse simplemente de un ave que adoptó el monumento como punto de descanso.
Por ahora, la tumba del expresidente sigue sumando historias y visitantes curiosos que buscan presenciar la enigmática aparición en el camposanto capitalino.
¿Quién fue Policarpo Paz García?
Policarpo Juan Paz García nació el 7 de diciembre de 1932 en La Arada, municipio de Goascorán, departamento de Valle, Honduras. Se formó en lo militar desde joven, ingresando al ejército hondureño y escalando puestos por su desempeño en conflictos regionales.
Durante la llamada “Guerra del Fútbol” en 1969 (conflicto entre Honduras y El Salvador), Paz García asumió cargos de comando de operaciones, lo que fortaleció su reputación dentro de las fuerzas armadas.
En 1975 participó en un golpe de Estado que derrocó al entonces presidente Juan Alberto Melgar Castro, lo que ayudó a consolidar su influencia militar.
El 7 de agosto de 1978, Paz García integró un triunvirato militar que asumió el poder tras la caída de Melgar Castro, junto con otros oficiales.
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Luego, con la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente, fue nombrado presidente provisional de Honduras el 25 de julio de 1980. Durante su mandato se promovió la transición hacia un gobierno civil y se convocaron procesos electorales para consolidar esta transición.
El gobierno de Paz García no estuvo exento de críticas: enfrentó acusaciones de corrupción, incrementos en la deuda externa y denuncias sobre violaciones a derechos humanos, especialmente vinculadas con actividades de inteligencia y represión política.
Bajo su mando, Honduras también desempeñó un papel importante en el contexto regional de los años ochenta, siendo aliado estratégico de Estados Unidos frente a la revolución sandinista en Nicaragua y recibiendo apoyo militar.
Paz García entregó la presidencia el 27 de enero de 1982 al presidente electo Roberto Suazo Córdova, cerrando su mandato provisional. Tras dejar el cargo, se retiró de la política activa y dedicó su vida a sus asuntos privados.
Falleció en Tegucigalpa el 16 de abril de 2000 a los 67 años, víctima de insuficiencia renal.
El misterio de las lechuzas en la cultura popular
En la cultura popular hondureña y de gran parte de Latinoamérica, la presencia de una lechuza durante la noche suele relacionarse con presagios de muerte, enfermedad o desgracias, especialmente cuando se posa en lugares vinculados a lo espiritual, como cementerios.
El canto del ave también se interpreta como anuncio de malas noticias, lo que alimenta la idea de misterio en torno a estos animales.
Sin embargo, en otras tradiciones, la lechuza simboliza sabiduría y conocimiento oculto, recordando su papel en la mitología griega junto a la diosa Atenea.
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