El papa Francisco ha publicado un especial mensaje para la cuaresma 2025 bajo el título "Caminemos juntos en la esperanza".
La cuaresma es una de las etapas más importantes para la religión católica. Es un tiempo litúrgico para la preparación de la Pascua de Resurrección.
Los cuarenta días de la cuaresma representan los días que Jesús pasó en el desierto y es un momento de reflexión, conversión y dedicación a Dios.

¿Cuál fue el mensaje del papa Francisco para la cuaresma 2025?
Inicialmente, el papa hace una invitación para preparar nuestros corazones para la celebración del triunfo pascual de Cristo y a abrirnos a la gracia de Dios durante esta cuaresma.
Posteriormente, hace tres llamados a la conversión en su mensaje:
El primer llamado es para caminar como "peregrinos de la esperanza". Nos invita a una reflexión interna para confrontarnos con nuestra realidad.
"¿Cómo me dejo interpelar por esta condición? ¿Estoy realmente en camino o un poco paralizado, estático, con miedo y falta de esperanza; o satisfecho en mi zona de confort? ¿Busco caminos de liberación de las situaciones de pecado y falta de dignidad?", el papa nos deja este examen de reflexión.

El segundo llamado del santo padre es para "caminar juntos". El objetivo principal de este llamado es caminar juntos hacia Dios y hacia nuestros hermanos, no como viajeros solitarios.
"Dios nos pide que comprobemos si en nuestra vida, en nuestras familias, en los lugares donde trabajamos, en las comunidades parroquiales o religiosas, somos capaces de caminar con los demás, de escuchar, de vencer la tentación de encerrarnos en nuestra autorreferencialidad, ocupándonos solamente de nuestras necesidades".
Nos ofrece hacer este recorrido juntos en la esperanza de una promesa como la 'La esperanza que no defrauda'.
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El tercer llamado es el de la esperanza, la de la confianza en Dios y en su gran promesa, la vida eterna. Es un recordatorio de que estamos confiados por la esperanza que no nos defrauda.
"Debemos preguntarnos: ¿poseo la convicción de que Dios perdona mis pecados, o me comporto como si pudiera salvarme solo? ¿Anhelo la salvación e invoco la ayuda de Dios para recibirla? ¿Vivo concretamente la esperanza que me ayuda a leer los acontecimientos de la historia y me impulsa al compromiso por la justicia, la fraternidad y el cuidado de la casa común, actuando de manera que nadie quede atrás?", nos recuerda el papa Francisco.
El pontífice finaliza su mensaje encomendándonos con la Virgen María, Madre de la Esperanza.

