El caso del niño Caleb Schwab, quien murió decapitado en un tobogán acuático en Estados Unidos, ha resurgido con fuerza en redes sociales, generando nuevamente preguntas sobre lo que ocurrió esa tarde de agosto de 2016.

Aunque han pasado años, la tragedia continúa citándose como uno de los accidentes más graves registrados en un parque acuático.

¿Qué pasó con el niño que murió decapitado en un tobogán acuático?

La muerte de Caleb Schwab, un niño de 10 años, ocurrió el 7 de agosto de 2016 en el parque acuático Schlitterbahn Kansas City, en Kansas, Estados Unidos.

El menor descendía en el tobogán Verrückt, considerado en ese momento el más alto del mundo con 51 metros de altura, cuando la balsa en la que viajaba se elevó inesperadamente y lo lanzó contra una estructura metálica, provocándole una decapitación inmediata.

El caso se volvió mundialmente conocido no solo por la gravedad del accidente, sino también por las fallas de ingeniería y seguridad que posteriormente fueron reveladas.

Fotos de El niño Caleb Schwab, que murió decapitado
El niño Caleb Schwab, de 10 años, murió decapitado en el tobogán acuático Verrückt, el más alto del mundo en ese momento.

Caso del tobogán Verrückt

El Verrückt, cuyo nombre significa 'loco' en alemán, alcanzaba los 51 metros, la altura equivalente a un edificio de 17 pisos. Fue inaugurado como una atracción extrema que buscaba romper récords, pero desde su concepción presentaba problemas en su diseño y funcionamiento.

Caleb subió al tobogán en una balsa de tres asientos junto a dos mujeres adultas, quienes resultaron gravemente heridas. Durante el descenso, la balsa alcanzó velocidades estimadas entre 80 y 100 km/h, lo suficiente para perder estabilidad al cruzar la primera pendiente.

Cómo ocurrió la decapitación

Mientras descendían:

  • La balsa se elevó más de lo debido, algo que ya había ocurrido en pruebas previas.
  • El arnés de velcro no soportó el movimiento ni la velocidad.
  • La embarcación rompió la red de contención tubular que debía mantenerla en la trayectoria.
  • Caleb fue eyectado y golpeó un arco metálico oculto, lo que provocó su muerte instantánea.

Las dos mujeres que viajaban con él sufrieron lesiones faciales y fracturas, pero sobrevivieron.

Fallas de seguridad en el tobogán Verrückt

Tras la tragedia, las investigaciones revelaron fallas graves:

  • El diseño fue creado por personas sin certificación formal en ingeniería.
  • Hubo pruebas con maniquíes que resultaron en expulsiones similares a la que causó la muerte de Caleb.
  • No se siguieron estándares de seguridad internacionales.
  • Se reportaron incidentes previos que no fueron atendidos.

Estas revelaciones reforzaron la idea de que la atracción se construyó priorizando obtener récords sobre garantizar la seguridad.

Consecuencias legales del caso Verrückt

En 2018, el copropietario Jeff Henry, el diseñador John Schooley, el exdirector de operaciones Tyler Miles y varias empresas asociadas fueron acusadas de:

  • Homicidio en segundo grado
  • Peligro agravado a menores
  • Negligencia criminal

Sin embargo, en 2019 un juez desestimó los cargos al considerar que se presentó evidencia no válida ante el gran jurado, incluyendo fragmentos de programas de televisión.

A pesar de esto, el parque enfrentó múltiples demandas civiles. La familia Schwab recibió un acuerdo cercano a los 20 millones de dólares en 2017, y las dos mujeres heridas también fueron compensadas.

¿Qué pasó con el tobogán Verrückt después del accidente?

El Verrückt fue cerrado inmediatamente después de la tragedia y nunca volvió a abrirse. Pocos meses después, la estructura fue demolida por completo, convirtiéndose en un símbolo de negligencia en la industria de parques acuáticos.

Actualmente, no existe ninguna actualización legal relevante más allá de los acuerdos civiles ya realizados.