Cada 16 de julio se celebra el Día de la Virgen del Carmen, patrona de los conductores, marineros y fuerzas de seguridad. En muchos países de tradición católica, los choferes la veneran con especial devoción, pues la consideran su guía y protectora en el camino.
Entre las múltiples formas de rendirle tributo, una de las más arraigadas es la oración del conductor a la Virgen del Carmen, un rezo cargado de fe, esperanza y agradecimiento.
Oración del conductor a la Virgen del Carmen
“Dame Dios mío mano firme y mirada vigilante, para que a mi paso no cause daño a nadie, a ti Señor que das la vida y la conservas te suplico humildemente guardes hoy la mía.
Libra Señor a los que me acompañan de todo mal, enfermedad, incendio o accidente; enséñame también, a hacer uso de mi vehículo para bien mío y el de los demás.
Haz en mí Señor, que admirando la belleza de éste mundo y respetando el derecho de los demás, no me arrastre el vértigo de la velocidad y logre seguir felizmente mi camino.
Te lo pido Señor, por los méritos de vuestra santísima Madre, la Virgen del Carmen.
Amén.”

Una tradición que cruza fronteras
En países como Honduras, España, Colombia, Chile, México y Perú, no es raro ver imágenes de la Virgen del Carmen colocadas en el tablero de camiones, taxis o autobuses. Los conductores la consideran su compañera silenciosa que vela por su seguridad y la de sus pasajeros.
Además de los actos religiosos como misas, procesiones y bendición de vehículos, la oración del conductor es parte esencial de la jornada diaria de muchos choferes, quienes la recitan antes de salir a la carretera, pidiendo protección frente a los peligros del tránsito.
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