Recientemente, muchos internautas han estado en la búsqueda del video viral de Pam y Tommy, un material que se difundió en el año 1995.

El cual ha generado un gran revuelo en las redes sociales. Este material ha suscitado un interés persistente y considerable, convirtiéndose en un fenómeno.

Para ese entonces los recién casados Pamela Anderson y Tommy Lee un video íntimo fue robado y posteriormente distribuido en la red.

Dando lugar a un fenómeno que cambiaría la forma en que se consume contenido íntimo.

Video viral de Pam y Tommy

El video de Pam y Tommy no solo se convirtió en el material más buscado y compartido en la incipiente era de Internet, sino que también contribuyó al surgimiento de la industria de la pornografía en línea.

En dicho material audiovisual, muestra a la pareja manteniendo relaciones sexuales en un yate durante unas vacaciones.

En 1995, la pareja contrató a un equipo de constructores para remodelar su casa en Malibú, entre los cuales estaba el electricista y exactor porno Rand Gauthier.

Poco después, Tommy decidió despedir a los albañiles sin pagarles lo acordado, alegando que no habían realizado bien su trabajo.

En una entrevista con Rolling Stone en 2014, Gauthier relató que el comportamiento agresivo de Tommy lo motivó a vengarse.

Así, el electricista accedió a la casa, robó la caja fuerte y encontró armas, dinero, joyas y la cinta sexual en formato Hi8.

Gauthier y un antiguo colega de la industria del cine porno decidieron lucrarse con el contenido de la cinta.

Foto de Pamela Anderson y Tommy Lee, en donde salen abrazados y felices
Pamela Anderson y Tommy Lee fueron pareja durante aproximadamente 3 años, desde 1995 hasta 1998. Foto: Redes sociales

Sin los permisos necesarios para venderla a una productora, recurrieron a un empresario de videos para adultos que les proporcionó 50,000 dólares.

Con este apoyo, crearon varias webs anónimas donde los usuarios pagaban 59.99 dólares por acceder al video sexual de Pamela y Tommy.

El matrimonio denunció el robo y presentó una demanda de 10 millones de dólares contra la revista Penthouse, que publicó las fotos Polaroid encontradas en la caja fuerte, así como contra Rand Gauthier e Ingley.

Sin embargo, para entonces, muchas personas ya habían visto las cintas y las fotografías.

Finalmente, lograron una compensación económica por los derechos de autor, pero el daño a su reputación y privacidad ya estaba hecho.