En honduras existen los regionalismos o palabras que son conocidas como caliche hondureño y que permiten identificar a los catrachos por su forma tan peculiar y única de hablar.

Es normal escuchar a los hondureños decir frases o palabras que para los extranjeros no existen o que los deja confundidos.

Algunas son tan famosas en todo Honduras como “cipote” o “chigüín” utilizados para nombrar a los niños.

Los catrachos se identifican más con estos localismos que con las palabras reales de las cosas; es por ello que los términos como refresco, bus interurbano y tienda de conveniencia no son comunes.

El uso de estas palabras es tan común que se utiliza cuando se olvida el nombre de algún objeto. Un claro ejemplo es cuando se dice “pásame ese chunche o pásame esa papada”.

Algunas palabras solo tienen sentido en algunas ciudades, es a lo que se le podría decir más específicamente localismo.

En Tegucigalpa se usan palabras como mínimo que en San pedro Sula es guineo y que al final se refieren a un banano verde.

El mismo caso podría usarse para las palabras topogigios y charamuscas, que se refieren a refrescos o mezclas como leche con chocolate congelados en una pequeña bolsa plástica.

Los diferentes regionalismos en las zonas del país llegan a generar discusiones y debates sobre quién tiene la razón y quién utiliza una palabra que no existe.

Los regionalismo pueden varias dentro del pais por región o por ciudad.  Foto:Cortesía
Los regionalismo pueden varias dentro del pais por región o por ciudad. Foto:Cortesía

Algo curioso de los hondureños y su creatividad, es la manera en que pueden crear palabras que tienen diferente significado o que pueden variar según la forma en que lo dicen.

En ese sentido, un ejemplo es la palabra queé onda, que para los jóvenes puede ser que tal o cómo estás, pero también puede usarse para decir que te pasa o quieres tener problemas.

De los regionalismos más comunes podemos encontrar:

  • Cheque pue: adiós o nos vemos
  • Chepo: policía
  • Ando hule: estoy sin dinero
  • Pisto: dinero
  • Ponete pilas: concéntrate o hazlo bien

Es así que los hondureños buscan darle su propio toque cultural a la lengua del español.

En el país catracho, las personas utilizan los regionalismos más en el ambiente informal y entre círculos de confianza, mientras los dejan de lado en eventos u ocasiones formales.

Los hondureños no tienen clase social para los regionalismos y, desde la alta sociedad hasta la llamada clase baja, utiliza este tipo de palabras.

Aunque en la nación no se le conoce como regionalismos o localismos y tiene también su propio nombre, los catrachos denominan todas estas palabras como caliche hondureño.

¿Qué son los regionalismos?

Los regionalismos son básicamente palabras creadas dentro del idioma de una determinada nación, departamento o ciudad.

Los también llamados localismos no son errores del lenguaje, son más una variación de cada idioma según el área.

De igual forma, son defendidas por la autonomía y la cultura de cada región, sin contrariar los idiomas generalizados a nivel mundial.

Los regionalismos son una forma fácil de entender, es decir, nombres distintos de las cosas en un país determinado. Las personas ven estas palabras como un enriquecimiento al idioma.

La lengua y la literatura han estado fomentando los localismos, ya que la literatura regionalista representa la identidad única de cada país y los localismos juegan un papel protagonista en el idioma.

No obstante, algunas palabras pueden llegar a deformar la lengua de cada región, es así que no todas las frases o palabras pueden ser regionalismos.

Los ciudadanos pueden adoptar o no los localismos dentro del país, es por eso que se dividen muchas veces por zonas.