Lo que parecía ser una experiencia vacacional típica en la paradisiaca isla de Roatán se convirtió en una vivencia escalofriante para un grupo de amigos, quienes aseguran haber rentado la casa de una "bruja" en Sandy Bay.
Una joven llamada Glenda, una de las arrendatarias, reveló recientemente la historia en el podcast Pronóstico Reservado, donde relató los inquietantes momentos vividos en la residencia junto a sus compañeras
La hondureña cuenta que, desde el primer día, percibieron un ambiente extraño en la casa.
Al principio, atribuían los ruidos y movimientos a intentos de robo comunes en la zona, pero pronto empezaron a notar detalles perturbadores que sugerían otra explicación.
"Las puertas se abrían solas, las ventanas se movían sin motivo, y nunca encontrábamos a nadie en la casa", relató.
Durante una celebración de 'Acción de gracias', el grupo comenzó a sentir una presencia en el ambiente.
Fue entonces cuando notaron, por primera vez, que las paredes rosadas estaban decoradas con cabezas de ajo colgando en cada rincón, y pequeños adornos de bronce en forma de animales, como elefantes y cabros, los cuales son comúnmente asociados con prácticas de brujería.
Un bastón inquietante
Lo más impactante fue el descubrimiento de un bastón con una inquietante forma: "El bastón tenía una base en forma de garra de águila, el cuerpo de un león y la cabeza de una serpiente. Investigamos con un amigo y descubrimos que este tipo de bastón es utilizado en rituales de alta brujería", añadió Glenda.
Tras investigar, el grupo se enteró de que la casa pertenecía a una anciana conocida por realizar prácticas esotéricas, y que la propiedad había sido rentada luego de que la mujer fuera llevada a vivir con su hijo.
Aunque nadie resultó herido, los extraños sucesos dejaron una huella en sus vidas. Esta experiencia dejó al grupo con muchas preguntas y una advertencia para aquellos que buscan alquilar en la isla: no todo es lo que parece en el paraíso.
