En lo alto del histórico barrio La Leona permanece una de las construcciones más llamativas y misteriosas de la capital: el Castillo Bellucci.

Una residencia inspirada en la arquitectura medieval que guarda más de 100 años de historia y que hoy despierta el interés de ciudadanos que piden su restauración.

La historia del inmueble volvió a generar conversación en redes sociales luego de que el periodista Leonel Euceda compartiera en TikTok un recorrido histórico sobre el castillo y la vida de su creador, Alberto Bellucci Johansen, un italiano que llegó a Honduras en 1913 por el puerto de Amapala.

Bellucci nació en Todi, Perugia, Italia, en 1884. Según el relato compartido por Euceda, se formó como ingeniero industrial y doctor en química, además de estudiar en importantes universidades europeas.

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Antes de establecerse en Honduras, participó en la guerra de Libia y posteriormente combatió en la Primera Guerra Mundial, donde alcanzó el grado de capitán.

Etapa de transformación en Tegucigalpa

Su llegada al país coincidió con una etapa de transformación urbana en Tegucigalpa. Tras el traslado de la capital desde Comayagua en 1880, durante el gobierno de Marco Aurelio Soto, la ciudad comenzó a dejar atrás su imagen colonial para convertirse en una capital moderna.

En ese contexto nació el barrio La Leona, que al inicio recibió el nombre de barrio Berlín por la presencia de inmigrantes alemanes, italianos y otros europeos.

Castillo Bellucci
La antigua residencia de Alberto Bellucci conserva el estilo medieval que la convirtió en un símbolo histórico de Tegucigalpa. Foto: Grupo OPSA.

Estas familias impulsaron nuevas construcciones, palacetes y residencias que rompieron con el estilo colonial tradicional y dieron paso a uno de los primeros sectores burgueses y cosmopolitas del país.

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Entre esos inmigrantes destacó Alberto Bellucci, quien fundó una empresa de marmolería y mosaicos.

Sus famosos “pisos Bellucci” decoraron edificios públicos, iglesias y residencias de Tegucigalpa, y hoy muchos los consideran piezas de gran valor histórico y artístico.

A finales de la década de 1930, Bellucci decidió construir su residencia en La Leona. La casa incluyó torres, muros de piedra, arcos, columnas, detalles de mármol, jardines y varios niveles que evocaban una fortaleza italiana. Por su diseño, los capitalinos comenzaron a llamarla el Castillo Bellucci.

Pieza única en el lugar

La edificación se convirtió en una pieza única dentro del paisaje urbano de Tegucigalpa. Desde sus alturas, los visitantes podían observar gran parte de la ciudad, mientras el barrio La Leona consolidaba su imagen como un punto de encuentro para médicos, empresarios, diplomáticos y familias extranjeras.

Bellucci también dejó huella en otros espacios emblemáticos de la capital a través de sus trabajos en mármol y mosaico. Su legado continúa presente en edificios históricos que aún conservan detalles elaborados por su empresa.

El italiano falleció en 1968 en San Miguel, El Salvador, pero su nombre sigue ligado a la memoria arquitectónica de Tegucigalpa. El castillo que construyó en La Leona permanece como un símbolo de una época en la que la ciudad buscaba modernizarse con influencia europea.

El castillo está abandonado

Sin embargo, el inmueble enfrenta actualmente el deterioro y el abandono. Por eso, ciudadanos y defensores del patrimonio sueñan con ver restaurado el Castillo Bellucci y convertirlo en un museo, centro cultural o galería de arte que permita a las nuevas generaciones conocer parte de la historia de la capital.

La conversación sobre el Castillo Bellucci abre nuevamente el debate sobre la protección del patrimonio en Tegucigalpa. Para muchos capitalinos, rescatar esta joya arquitectónica no solo permitiría conservar una edificación única, sino también devolverle brillo a una parte importante de la memoria urbana de Honduras.

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