En la tarde del pasado domingo, 5 de agosto, la reconocida DJ de guaracha Marcela Reyes conmovió a millones de sus seguidores en Instagram al compartir un video en donde habla de la pérdida de su bebé.
Cabe destacar que, el motivo de subir este archivo multimedia fue demostrar que no tiene una vida perfecta, ya que momentos después de esta tragedia personal, tuvo que seguir con sus compromisos profesionales.
En este video, inicialmente aseguró que tardó meses en analizar si contar con los diferentes que atravesó, mencionando que "el estrés silencioso, pero letal... Sea cual sea tu decisión hoy, recuerda que tu vida vale más que cualquier cosa".
Video de Marcela Reyes
Este video comienza con el siguiente mensaje: "Estaba esperando recuperarme y sentirme bien, para abrirles mi corazón y contarles todo lo que en meses pasados viví a causa del estrés".
Escena siguiente, se observa a la DJ de 34 años, con lágrimas en sus ojos, asegurando que su cuerpo comenzó a darles señales de lo que estaba afrontando con su salud física, pues sus labios presentaron una reacción alérgica sumado a fuertes dolores en el abdomen.
"Pero hay algo que pensé que nunca me iba a pasar y pasó", mostrando la parte superior de la cabeza y se logró apreciar un parche sin cabello conocido como 'alopecia por estrés'.
Según contó Reyes, este era de sus temores más grandes, ya que su cabello es algo de lo que más admiran sus fans y confirmó: "Me tuvieron que llevar a urgencias por unos cólicos que jamás había sentido en mi vida".
¿Cómo perdió a su bebé?
A causa de los fuertes dolores que tenía Marcela, se le tuvo que inyectar tres veces con Morfina. Le hicieron pruebas de embarazo y una ecografía para descartar cualquier posibilidad.
La DJ perdió a su bebé, pues no sabía que estaba embarazada: "perdí al bebé, pero como siempre me paré resiliente", además agregó: "Hoy en día valoro más lo que tengo, todo esto fue causado por el estrés, soy una persona responsable y sufrí una caída, pero me estoy levantando".
Finalmente, su relató lo terminó afirmando que sus lágrimas no eran de tristeza, sino de nostalgia por la pérdida que acababa de tener, pero también eran de alegría, por lo que se dio cuenta y superó: "Aquí sigo de la mano de Dios, de mi familia y de ustedes que nunca me dejan".
