Un hombre paralítico, que no pudo comunicarse durante meses después de perder incluso la capacidad de mover los ojos, usó un implante cerebral para pedir una cerveza.

El hombre formó oraciones a una velocidad de solo un carácter por minuto. Además, pidió escuchar a la banda Tool a todo volumen y solicitó que su mamá le hiciera un masaje en la cabeza y pidió un curry (plato elaborado con una mezcla de especias). Todo a través del poder del pensamiento.

Al paciente de 36 años se le implantaron quirúrgicamente dos conjuntos de electrodos cuadrados en el cerebro para facilitar la comunicación en marzo de 2019 después de quedar paralizado como resultado de la ELA (esclerosis lateral amiotrófica).

Estudio

“El nuestro es el primer estudio que logra la comunicación de alguien que no tiene movimiento voluntario remanente y, por lo tanto, para quien la BCI (interfaz cerebro-computadora) es ahora el único medio de comunicación”, dijo el Dr. Jonas Zimmermann, neurocientífico principal en el Centro Wyss.

Sin embargo, fueron necesarios tres meses de intentos fallidos antes de que se lograra una configuración que permitiera al paciente usar señales cerebrales para producir una respuesta binaria a un programa de ortografía, respondiendo “sí” o “no” cuando se le presentaban letras.

El hombre paralítico tardó otras tres semanas en producir las primeras oraciones, y durante el año siguiente el paciente formó docenas de oraciones.

Se insertaron dos conjuntos de microelectrodos, un cuadrado de 3,2 mm cada uno, en la superficie de la corteza motora, en el lóbulo frontal del cerebro. Foto: Centro Wyss de Bioingeniería y Neuroingeniería.

También pudo interactuar con su hijo de 4 años y su esposa generando el mensaje: “Amo a mi hijo genial”.

La investigación se detalló en un estudio publicado esta semana en la revista Nature Communications.

Te puede interesar: 'Solo salió a asaltar y me lo mataron', madre reclama 'justicia' por el asesinato de su hijo