El interventor de la empresa Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H), Gustavo Boquín, ya está fuera de peligro, pero dopado, tras contagiarse de covid-19, informó este martes (06.04.2021) el también interventor José Ernesto Leva.

Boquín fue hospitalizado en Tegucigalpa el 16 de febrero por complicaciones de salud luego de contagiarse del virus, pero debido a su gravedad fue trasladado a México el 20 de febrero.

El traslado de Boquín para tratamiento médico en México provocó una ola de críticas de hondureños, médicos y representantes de organismos de sociedad civil, cuestionando porqué no era atendido en los hospitales móviles cuando él mismo dijo que "eran de los mejores que tendría Honduras".

Fue en una intervención en el programa Frente a Frente de Televicentro, que el director de investigación del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Odir Fernández, recordó que mientras Gustavo Boquín recibía tratamiento médico en México, "el pueblo hondureño debe aguantar la utilización de estas latas y los desastres que otros cometen".

Boquín tiene familia mexicana

En respuesta, José Leva dijo que Boquín no fue asistido en los hospitales móviles porque estos aún no estaban en funcionamiento cuando él se infectó de covid, y que se agravó de la enfermedad cuando hacía una supervisión de obras en la comunidad de Flores, Comayagua".

Además, justificó Leva, que Gustavo Boquín tiene familiares mexicanos y lo llevaron a ese país para recibir un mejor tratamiento.

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Gustavo Boquín "tenía un 98 por ciento de posibilidades de morir" a causa de coronavirus, según el diagnóstico que se le dio en un hospital privado de Tegucigalpa, indicó Leva.

Vale recordar que Honduras compró siete hospitales móviles a un costo de casi 1,200 millones de lempiras, un proceso severamente cuestionado y que es objeto de investigación de parte del Ministerio Público, ante presuntas irregularidades.

De los siete centros modulares solo dos entraron en funcionamiento, el de San Pedro Sula, en octubre de 2020, y el de Tegucigalpa, a partir del 29 de enero de 2021, no obstante, desde el 15 de marzo el sanatorio de la capital ya no atiende a pacientes covid. Aún falta por instalar los hospitales de La Ceiba, Olancho, Danlí, Choluteca y Santa Rosa de Copán.

Ninguno de los siete centros asistenciales móviles es apto para atender a pacientes afectados por coronavirus, según han manifestado las autoridades sanitarias y el Ministerio Público.