El gobierno de Honduras eximirá de responsabilidad al fabricante de la vacuna contra el covid-19 que reciba el país en donación en caso que el fármaco genere algún perjuicio a las personas que la reciban, confirmó una fuente oficial a tunota.com.
La Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización (Gabi, por sus siglas en inglés) financiará la dotación 1.9 millones de dosis, que equivalen a un 20% de la población y una de las condiciones para recibirlas será que renuncie como Estado a realizar un reclamo si el medicamento provoca algún efecto negativo.
El procedimiento de adquisición se hace por medio del Fondo Rotatorio del Organización Panamericana de la Salud (OPS), ante el cual Honduras manda dos formularios para formalizar la petición de la donación.
El primer formulario o formulario A ya lo hizo la Secretaría de Salud el 4 de diciembre, mismo que contiene algunos aspectos técnicos sobre la aplicación.
Mientras, el formulario B incluye, entre otros, algunos aspectos legales relacionados con exención de responsabilidades para los fabricantes de vacunas, dijo la coordinadora de gobierno para la emergencia del covid-19 y exministra de Salud, Yonali Batres.
“La Parte B es relacionada con la aceptación por parte del país de eximir al fabricante en cuestión de toda responsabilidad por los daños y perjuicios derivados de los reclamos de responsabilidad del producto”, dijo Batres.
La funcionaria aseguró que el libramiento de responsabilidad se hace en todas las vacunas que adquiere el gobierno.
Tunota.com revisó la Ley de Vacunas para constatar si existe alguna figura que exima de responsabilidad al desarrollador de una vacuna por efectos adversos, pero no se encontró nada al respecto.
Se le consultó a Batres, vía WhatsApp, si hay otro marco legal que brinde ese beneficio al fabricante, pero no respondió.
Batres enfatizó que el riesgo de que una vacuna genere alguna complicación en un receptor es extremadamente bajo, porque así lo demuestran las pruebas que se han hecho en los proyectos de producción del fármaco y que las entidades que autorizan sus usos nunca permitirían que una inyección ponga en riesgo la salud de las personas.
Por lo anterior, Batres hizo un llamado a la población a que se vacune contra el covid-19 sin temor.
Ninguna vacuna tiene exención
Por su parte, la directora del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de la Secretaría de Salud, Berenice Molina, dijo que no conocía que haya un instrumento legal que brinde una protección de ese tipo a los desarrollares de vacunas en Honduras.
“Sobre el marco legal en ese tema no tengo conocimiento si existe alguna ley en Honduras. Debe consultar a un abogado”, indicó Molina.
A la pregunta ¿Todas las vacunas entran con exención de responsabilidad para el fabricante o solo es para este caso de emergencia para la vacuna contra el covid-19?, la directora del PAI respondió: “ninguna vacuna”.
Pero Molina reconoció que, en efecto, se hacen las diligencias para aprobar ese amparo legal al fabricante.
Procedimiento de donación
La Secretaría de Finanzas debe entregar el formulario B a la OPS en la presente semana.
La OPS confirmó el fin de semana que Honduras será uno de los 10 países pobres de América Latina que recibirá donación de vacunas contra el covid-19.
Los formularios son documentos que se necesitan para cerrar el proceso de petición para acceder al mecanismo Gabi que dará regaladas las dosis.
A finales de noviembre, la OPS realizó una de las tres licitaciones con casas farmacéuticas que servirán para comprar las vacunas que serán donadas.
Todavía no se conoce cuál será el fabricante que producirá la vacuna que recibirá en donación Honduras, ya que todavía el Fondo Rotatorio no ha culminado las licitaciones.
Honduras solo podrá recibir dosis que puedan ser manejadas en sistemas (cadena de frío) que garanticen temperaturas de 2 a 8 grados centígrados.
El Poder Ejecutivo anunció que compraría otro lote de 1.9 millones de dosis, que se sumarían a 1.4 millones que serán adquiridas con fondos del Instituto Hondureño de Seguridad Social.
El país alcanzó 3,001 muertes, suma 114,943 casos positivos y sobrepasa los 49,000 pacientes recuperados, según cifras del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos.
Contra el tiempo
La aparición del covid-19 ha hecho que varias empresas farmacéuticas realicen una carrera a contra el tiempo sin precedentes en la fabricación de una vacuna y algunas han logrado estar casi listas para su uso en 10 meses de trabajo en el laboratorio.
Otras inmunizaciones tardan varios años para que sea avaladas para ser aplicadas, pero debido a su poderosa capacidad de contagio, los protocolos de autorización se han flexibilizado en cuanto al tiempo de las etapas de prueba.
En el mundo, unas 73 millones de personas se han infectado de covid-19, una enfermedad que apareció en diciembre de 2019 en China y ha cobrado la vida de 1.6 millones de ciudadanos.
Existen unos 170 proyectos de fabricación de los antídotos y una docena de estos se encuentran en la etapa 3, que consiste en aplicación de fármaco a un grupo control compuestos con decenas de miles de personas. En las fases 1 y 2 se realiza el mismo ejercicio, pero con menos cantidad de voluntarios.
Para que una vacuna pueda ser aplicada a la población debe contar con la autorización de una entidad reguladora. Esta se conoce como fase 4.
Estados Unidos comenzó a aplicar la vacuna contra el covid-19 que fabrican los laboratorios Pfizer y BioNTech, luego de obtener unan autorización de emergencia de la FDA, la Administración de Alimentos y medicamentos del país norteamericano.
