Mientras miles de familias esperan respuestas, las cifras revelan una realidad difícil de ignorar: entre 2019 y 2025 se registraron 2,278 femicidios y muertes violentas de mujeres en Honduras, pero apenas 67 casos concluyeron con una sentencia condenatoria.

Los datos los expone la defensora de los derechos de la mujer, Cristina Alvarado, quien cuestionó la limitada respuesta institucional frente a la violencia que afecta a las hondureñas.

Según explicó, durante ese período el Poder Judicial contabilizó 2,278 casos relacionados con muertes violentas de mujeres.

Sin embargo, únicamente 150 expedientes llegaron a ser judicializados, de ese reducido grupo, solo 67 terminaron con una condena.

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Mujeres y la ruta que pocos casos logran completar

Alvarado señaló que las cifras reflejan la dificultad que enfrentan las víctimas y sus familias para acceder a la justicia.

“¿Cuántos casos creen ustedes que fueron judicializados en todo ese periodo de cinco años?, apenas 150. ¿Y adivinen cuántas sentencias condenatorias obtuvieron?, 67”, expresó Alvarado.

Los números muestran que la mayoría de los expedientes no logra avanzar hasta una resolución judicial definitiva.

Los casos

Defensoras señalan falta de unidades especializadas

Cristina Alvarado atribuyó parte del problema a la ausencia de protocolos especializados.

Así como invetigadores capacitados y unidades dedicadas exclusivamente a esclarecer las muertes violentas de mujeres y los femicidios.

A su criterio, Honduras sigue rezagada respecto a otros países que implementan tribunales y estructuras especializadas para atender este tipo de delitos.

“Lamentablemente, atender la violencia contra las mujeres no es prioridad de los gobiernos hondureños”, afirmó.

Alvarado sostuvo que, de existir una atención prioritaria, el país contaría con juzgados especializados y equipos de investigación distribuidos en todo el territorio nacional.

“Con juzgados a lo largo y ancho del país, con unidades de investigación de la muerte violenta de mujeres y femicidios a lo largo y ancho del país, sería otra cosa”, manifestó.

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Un alto a la muerte violenta de mujeres claman de forma constante las organizaciones femeninas. Foto: cortesía.

Una impunidad que sigue siendo la regla

Por eso recordó que la impunidad en estos casos es extremadamente alta y aseguró que años atrás alcanzó hasta el 98 por ciento.

Para las organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos de las mujeres, la falta de investigaciones efectivas y de sentencias envía un mensaje preocupante a las víctimas y a sus familias.

Entre miles de expedientes acumulados y apenas decenas de condenas, la brecha entre los crímenes cometidos y la respuesta judicial sigue siendo una de las heridas más profundas en la lucha contra la violencia hacia las mujeres en Honduras.

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