Una vez podían ser millones; la siguiente, otra suma; después otra y otra más. Treinta y nueve veces. Entre marzo de 2019 y agosto de 2023, unos 88 millones 843 mil 43 lempiras salieron de las bóvedas del Banco Central de Honduras (BCH) en San Pedro Sula, fueron retiros que dejaron en el corazón de aquella ruta a una fiscal: Francia Sofía Medina Martínez, la hoy conocida como la “Barbie Fiscal”.

El dinero no estaba allí por casualidad, eran fondos decomisados en expedientes relacionados con lavado de activos, narcotráfico, extorsión y otros delitos.

Evidencia que debía permanecer bajo custodia hasta que la justicia ordenara su devolución, decomiso definitivo o traslado a la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI).

Pero alguien conocía los expedientes, sabía cuáles casos habían terminado y tenía acceso a información que no estaba al alcance de cualquier persona.

Sabía que podía presentarse ante el Banco Central respaldada por documentos que parecían oficiales y era una fiscal.

El Ministerio Público (MP) sostiene que ese conocimiento del sistema fue precisamente la llave utilizada para sacar los millones.

No ocurrió de golpe, fueron 39 retiros durante cuatro años y detrás de ellos, según la acusación que terminó en una declaratoria de culpabilidad contra Medina, se construyó con expedientes, información privilegiada, documentos falsificados y dinero.

Un dinero que posteriormente apareció convertido en un patrimonio que su salario no podía explicar.

De interés: Ni arresto domiciliario ni libertad: la 'Barbie Fiscal' seguirá presa

La "Barbie Fiscal", los expedientes y el dinero en la bóveda

El mecanismo comenzó mucho antes de llegar al Banco Central y según reconstruyó el Ministerio Público, Medina podía identificar expedientes de causas concluidas o finalizadas que todavía tenían dinero decomisado depositado bajo custodia.

Allí estaba el primer elemento clave, los casos podían haber terminado, pero el efectivo seguía en la bóveda.

La investigación estableció que la entonces fiscal elaboró oficios y actas con apariencia oficial para gestionar los retiros.

En varios documentos aparecían vistos buenos falsos atribuidos a su superior, el coordinador de la fiscalía contra el crimen organizado.

Con esos papeles llegó al BCH y el dinero salía. El procedimiento se repitió hasta convertirse en un patrón: 39 operaciones exitosas por L88.8 millones.

Hubo otras tres que no funcionaron, los retiros se rechazaron debido a inconsistencias o porque los fondos que pretendía sacar ya habían sido asegurados o retirados.

La Fiscalía incluso llevó al juicio videos para mostrar cómo se ejecutaron algunas de esas operaciones.

Uno de ellos corresponde al 16 de marzo de 2022, ese día, Medina logró retirar un millón de lempiras.

Aquellas imágenes sirvieron años después para reconstruir cómo una fiscal contra el crimen organizado según la Fiscalía, llegó donde estaba el dinero decomisado y se lo llevó.

los datos

L39 mil de salario y una vida que costaba millones

Mientras el efectivo desaparecía de la custodia estatal, fuera del Banco Central comenzó a crecer otra cosa: el patrimonio de Francia Medina.

Como fiscal auxiliar percibía alrededor de 39 mil lempiras mensuales y las investigaciones determinaron que entre 2019 y 2023 sus ingresos legítimos por salarios, viáticos y remesas sumaron aproximadamente L2.3 millones.

Pero sus bienes estaban muy lejos de esa cifra, en el mismo período aparecieron propiedades en San Pedro Sula, Comayagua y Tegucigalpa, incluyendo apartamentos en edificios de alto valor.

También vehículos, relojes Rolex, joyas Cartier y otros artículos. El patrimonio investigado superó los 91 millones de lempiras.

Para los investigadores, las cuentas simplemente no cerraban, el dinero también pasó por cuentas bancarias utilizadas como tránsito: entraba y salía rápidamente, para evitar seguir su origen y destino.

Lo que comenzó como retiros de efectivo bajo documentos aparentemente oficiales dejó un rastro patrimonial demasiado grande para pasar inadvertido.

Pero todavía faltó algo para comenzar a desarmar la operación y apareció cuando alguien quiso recuperar un dinero que legítimamente le pertenecía.

recurso de inconstitucionalidad

Los $63 mil que ya no estaban

La caída de la trama no comenzó con los L88.8 millones, comenzó con 63 mil dólares. Era dinero decomisado a una paleontóloga dentro de un proceso judicial.

Después de las investigaciones se estableció que tenía procedencia lícita y, por tanto, debía devolverse.

Parecía un trámite sencillo: buscar los fondos que permanecían bajo custodia y entregarlos, solo que hubo un problema: cuando fueron por el dinero, ya no estaba.

La Fiscalía Especial para la Transparencia y Combate a la Corrupción Pública (FETCCOP) comenzó entonces a revisar qué ocurrió con esos fondos.

Un expediente llevó a otro, después aparecieron documentos, luego firmas, después más retiros, hasta que aquello dejó de parecer una anomalía y comenzó a dibujar un patrón que se extendía durante años.

Más de 80 pruebas detrás de los 39 retiros

Recursos y amparos presentados por la defensa provocaron pausas en un proceso que llegó a juicio oral y público a finales de 2025.

La Fiscalía llevó más de 80 medios de prueba y no se trató únicamente de demostrar que Medina tenía bienes costosos.

Había que reconstruir los 39 retiros y para hacerlo, los fiscales presentaron documentos financieros, peritajes, testimonios, videos y comparaciones de firmas.

Pieza por pieza intentaron demostrar cómo funcionó una operación que aprovechó precisamente aquello que Medina conocía por su cargo: los expedientes, los procedimientos y la información reservada del sistema.

El 27 de mayo de 2026, la Sala Quinta del Tribunal de Sentencia de San Pedro Sula dio su respuesta.

Por unanimidad, declaró a Francia Sofía Medina Martínez culpable, más allá de toda duda razonable,}

La condenaron por lavado de activos; sustracción, destrucción, ocultamiento o inutilización de documentos en custodia; uso de información privilegiada; y falsificación de documentos públicos en modalidad continuada y concurso real.

Medina escuchó el fallo de manera telemática y para entonces habían pasado casi siete años desde los primeros retiros investigados.

otros recursos

La grieta que dejaron los L88.8 millones

Pero los 39 retiros dejaron una pregunta que el encarcelamiento de Francia Medina no puede borrar. ¿Cómo ocurrió tantas veces?

El caso abrió nuevas investigaciones sobre funcionarios y exfuncionarios del Banco Central por posibles incumplimientos de los controles internos que debían impedir que el dinero bajo custodia judicial saliera irregularmente.

En junio de 2026, además, circularon audios atribuidos a Medina en los que se presentó como víctima de una persecución política y señaló al fiscal general Johel Zelaya.

Él rechazó las acusaciones y recordó que un tribunal ya emitió una declaratoria de culpabilidad.

Los recursos mantienen abierta la pelea judicial y todavía falta conocer la sentencia definitiva contra la "Barbie Fiscal".

Pero la ruta reconstruida durante el juicio dejó una paradoja difícil de esconder: el dinero que el Estado decomisó en investigaciones contra el crimen terminó en el centro de una operación.

Fueron cuatro años, treinta y nueve retiros y L88.8 millones. Y todo comenzó con dinero guardado en una bóveda porque, en teoría, allí nadie debía tocarlo.

Lea también: Piden 31 años de prisión para 'Barbie Fiscal' por sustraer casi L90 millones del BCH