En las calles de Honduras circula una irregularidad difícil de distinguir a simple vista. El vehículo puede tener placas, el conductor conocer la ruta y todo parecer en orden hasta que aparece un retén: más de 600 mil hondureños conducen con las licencias vencidas.
Y no se trata únicamente de permisos que caducaron recientemente. “Tenemos más de 600 mil hondureños con la licencia vencida y no del 2025, sino de años atrás", dijo Lenín Morell, director de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT).
El funcionario policial aseguró que "andan conduciendo ilegalmente, no respetan las normas”.
La cifra dibuja un problema que va más allá de olvidar una fecha de renovación: cientos de miles de personas toman el volante pese a no tener vigente el documento que las habilita para conducir.
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Licencias vencidas desde hace años
Para Morell, dejar vencer la licencia de conducir también tiene implicaciones sobre la actualización de los conocimientos necesarios para permanecer frente al volante.
El funcionario sostuvo que no gestionar el permiso convierte al conductor en desconocedor de las normas y del manejo a la defensiva, aspectos que vinculó con la prevención de accidentes de tránsito.
El problema adquiere otra dimensión porque las 600 mil licencias vencidas no representan la única cuenta pendiente que Vialidad mantiene con los conductores.
La DNVT registra además 185 mil personas con multas de tránsito sin pagar.
Son dos cifras distintas que muestran una misma dificultad: conductores que acumulan obligaciones pendientes mientras continúan utilizando las carreteras del país.

Una multa ya puede bloquear otro trámite
Vialidad comenzó a utilizar un mecanismo para hacer más difícil que las sanciones simplemente queden olvidadas.
Los conductores que tienen multas pendientes pueden enfrentar el bloqueo de la constancia de antecedentes policiales, un documento requerido para diferentes trámites.
Según Morell, aproximadamente 1,400 personas han sido bloqueadas mediante este mecanismo y cerca de 1,000 terminaron pagando sus multas.
“Ha sido efectivo el bloqueo de la constancia de antecedentes policiales”, aseguró el funcionario.
La lógica es sencilla: la multa deja de ser únicamente un pendiente relacionado con Tránsito y comienza a tener consecuencias cuando el ciudadano necesita realizar otro trámite.
Pero Vialidad pretende avanzar un paso más.
Las multas podrían llegar hasta la matrícula
El próximo punto de presión podría estar en uno de los trámites que cada año deben realizar los propietarios de vehículos: el pago de la matrícula vehicular.
Morell anunció que para febrero de 2027 buscarán acercamientos con el Instituto de la Propiedad (IP) para analizar la posibilidad de anexar las multas pendientes al proceso de pago de la matrícula.
La medida todavía está en evaluación, pero de concretarse, conectaría dos obligaciones que actualmente siguen procedimientos diferentes y colocaría las sanciones pendientes frente al propietario cuando gestione la matrícula de su vehículo.
El objetivo, según explicó el director de Vialidad, es conseguir que quien cometió una infracción asuma la responsabilidad y pague la sanción correspondiente.

Multas de hasta 600 lempiras
Mientras Vialidad busca nuevos mecanismos de cobro, Morell señaló otro elemento: Honduras mantiene multas de tránsito que oscilan entre 300 y 600 lempiras, montos establecidos desde 2010.
La excepción es conducir bajo los efectos del alcohol, cuya sanción equivale a un salario mínimo.
Para las autoridades, esos montos convierten a Honduras en uno de los países con sanciones de tránsito más cómodas de la región.
Sin embargo, el tamaño de la mora muestra que el problema no depende únicamente del valor de una infracción.
Hay 185 mil multas pendientes y, por otro lado, más de 600 mil licencias vencidas, algunas acumulando años sin renovación.
La apuesta de Vialidad ahora apunta a que esas obligaciones sean cada vez más difíciles de dejar para después.
Primero fueron los antecedentes policiales; la matrícula vehicular podría convertirse en la siguiente puerta que una deuda con Tránsito impida cruzar.
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