Una persona sale de casa y no regresa, pasan las horas, nadie sabe dónde está y una llamada al 911 convierte la incertidumbre en una alerta por las desapariciones.
Esa escena se repite cientos de veces durante 2026 en la zona norte de Honduras. Solo en Cortés, el Sistema Nacional de Emergencias 911 recibió 648 llamadas relacionadas con desapariciones entre el 1 de enero hasta la fecha.
Son casi seis de cada diez de las 1,042 registradas también en Yoro y Santa Bárbara. Pero detrás de esa cifra hay algo más que personas cuyo paradero se desconoce.
En algunos de los casos que involucran a menores aparecen conflictos dentro del hogar, episodios de violencia y hasta situaciones de abuso que terminan empujándolos a buscar refugio donde familiares o personas conocidas.
Es ahí donde las 648 alertas dejan de ser únicamente una estadística y comienzan a revelar un problema mucho más complejo.
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Cortés concentra casi seis de cada diez desapariciones
Rony Rodríguez, director del 911 en San Pedro Sula, confirmó que entre el 1 de enero y la fecha se contabilizan 1,042 llamadas relacionadas con desapariciones procedentes de Cortés, Yoro y Santa Bárara.
“Las llamadas son de Cortés, Santa Bárbara y Yoro, pero es Cortés donde más se reciben estas llamadas, son 648 llamadas, Santa Bárbara 159 y Yoro 235”, explicó Rodríguez.
Los números colocan a Cortés muy por encima de los otros dos departamentos: concentra aproximadamente el 62 % de todas las llamadas recibidas en esa zona.
Y hubo un mes particularmente crítico: mayo acumuló 256 llamadas, la cantidad más alta registrada durante un solo mes en los tres departamentos.

El cuestionamiento empieza después de la alerta
Mientras las llamadas llegan, otra discusión toma fuerza: qué ocurre después de que a alguien lo reportan como desaparecido y qué tan rápida es la reacción para encontrarlo.
El Foro de Mujeres por la Vida cuestionó precisamente los mecanismos utilizados para activar la búsqueda y reclamó a las instituciones estatales una respuesta más efectiva ante una desaparición.
Andrea Paz, representante de esa organización, sostuvo que se avanzó anteriormente en protocolos destinados a reaccionar rápidamente frente a estos casos, pero posteriormente se ha entrado en un letargo.
“Condenamos y reaccionamos con mucha indignación porque no puede ser que instituciones del Estado que en su momento trabajaron protocolos para la reactivación pronta en casos de desaparición aún no hagan su trabajo”, cuestionó Paz.
Su señalamiento coloca el foco más allá de la llamada al 911: una alerta solo marca el comienzo de la búsqueda.

Alertas por personas desaparecidas en Honduras
Las cifras disponibles tampoco significan que existan actualmente 1,042 personas desaparecidas.
El dato corresponde a llamadas relacionadas con desapariciones recibidas por el 911, por lo que cada caso puede tener un desenlace distinto.
Pero el volumen de reportes en apenas tres departamentos del norte, refleja que el teléfono sonó 1,042 veces por situaciones relacionadas con personas desaparecidas.
Cortés puso 648 de esas alertas y detrás de algunos casos puede haber alguien que decidió refugiarse lejos de casa; detrás de otros, violencia, abuso o conflictos familiares.
Y mientras las circunstancias cambian de una desaparición a otra, el reclamo permanece sobre la mesa.
Cuando alguien deja de aparecer, cada hora que transcurre convierte la búsqueda en una carrera contra el tiempo.
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