El Ministerio Público pidió que el ciudadano estadounidense Gilbert Reyes pase 80 años en prisión por el asesinato de tres mujeres cuyos cuerpos aparecieron abandonados dentro de un vehículo en French Key.
La solicitud de la Fiscalía llegó durante el debate de conclusiones finales, en una etapa en la que el juicio dejó de girar únicamente alrededor de pruebas y pericias para convertirse también en una disputa entre dos versiones completamente opuestas.
Por un lado, la de los fiscales que sostienen que Reyes es el responsable directo del triple crimen y la de una defensa que insiste en que la investigación dejó demasiados vacíos abiertos.
Mientras las familias de Dione Beatriz Solórzano, Nikendra McCoy y María Antonia Cruz esperan una condena, mientras que la estrategia de la defensa se centró en sembrar dudas sobre el trabajo investigativo realizado por las autoridades.
El fallo se conocerá el próximo 19 de mayo de 2026.
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Gilbert Reyes y la defensa que sostiene que hay “duda razonable”
El abogado defensor, Salomón Amador, confirmó que solicitó un fallo absolutorio a favor de Gilbert Reyes.
Argumenta que las pruebas presentadas durante el juicio no son suficientes para destruir el principio de presunción de inocencia.
Según explicó, una de las principales debilidades del caso está en las pericias practicadas al vehículo donde fueron hallados los cuerpos de las víctimas.
Amador aseguró que, "ni en el timón, ni en la palanca de cambios, ni en otras partes analizadas del automotor se encontraron huellas dactilares de mi representado y sí se encontraron ocho fragmentos de huellas de terceras personas”, declaró.
Un crimen que estremeció a Roatán
El caso comenzó a tomar notoriedad pública en enero de 2024, cuando Dione Solórzano, Nikendra McCoy y María Antonia Cruz desaparecieron en Roatán.
Días después, los cuerpos de las tres mujeres fueron encontrados dentro de un vehículo estacionado en una propiedad privada de French Key.
Era una escena que provocó conmoción en Islas de la Bahía y que rápidamente colocó el caso entre los más mediáticos del país.
Las investigaciones apuntaron desde un inicio hacia Gilbert Reyes, quien posteriormente salió de Honduras rumbo a Estados Unidos, según la acusación del Ministerio Público.
La búsqueda internacional terminó meses después en República Dominicana, donde las autoridades lo capturaron mediante una alerta internacional que permitió posteriormente su extradición a territorio hondureño.

El tribunal queda ante una decisión clave
Con las conclusiones finales ya presentadas, el caso entra ahora en la etapa más delicada: la valoración definitiva de las pruebas, testimonios y pericias expuestas durante el juicio.
La Fiscalía sostiene que los elementos presentados son suficientes para condenar a Reyes por el triple asesinato y mantenerlo durante ocho décadas tras las rejas.
La defensa, en cambio, insiste en que las inconsistencias y la ausencia de pruebas directas abren espacio a una duda razonable que debería derivar en la absolución.
Entre ambas posiciones quedan tres familias que llevan más de un año esperando una respuesta judicial por un crimen que convirtió a Roatán en escenario de una de las historias más violentas y perturbadoras que Honduras recuerda en los últimos años.
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