A horas de conocerse el fallo del juez Lewis A. Kaplan en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, la defensa de Midence Oquelí Martínez Turcios presentó nueva documentación que busca cambiar el rumbo del caso.

La abogada Kristen M. Santillo, del bufete Gelber & Santillo PLLC, envió un escrito de 29 páginas en el que cuestiona directamente la credibilidad de Leonel Rivera Maradiaga, conocido como “El Cachiro”, testigo cooperante del Gobierno estadounidense.

En el documento, fechado el 4 de noviembre de 2025, la defensa afirma que tras revisar nuevamente el expediente junto a Martínez Turcios, surgieron evidencias que contradicen los relatos centrales de Rivera.

El Cachiro vinculó al exdiputado hondureño con varios asesinatos y abusos de poder cometidos en Honduras entre 2003 y 2012.

Documento fallo de defensa de Midence
Documento de defensa del exdiputados hondureño. Foto: TuNota.

Pruebas y artículos sobre los crímenes atribuidos a Midence

La defensa informó que, en su esfuerzo por verificar los hechos, revisó y adjuntó artículos de prensa sobre las seis muertes que la fiscalía estadounidense atribuye a Midence Oquelí.

Estos artículos, procedentes de medios hondureños, se presentaron para mostrar que las fechas, nombres y circunstancias descritas por Rivera no coinciden con la realidad documentada.

En particular, la defensa sostiene que el caso del periodista Nahúm Palacios y otros homicidios citados por la fiscalía carecen de sustento fáctico y probatorio.

El expediente incluye como evidencia un reportaje que relata la masacre en la cárcel de San Pedro Sula en abril de 2008, en la que fue asesinado Roberto Arturo Contreras, alias “Chele Volqueta”, señalado por Rivera como autor material del crimen de Palacios en 2010.

La defensa subraya que esa fecha es decisiva: “El supuesto asesino murió dos años antes del crimen que el testigo dice que cometió”.

De interés: ¿La sentencia de Midence Oquelí sacudirá la política hondureña?

El caso Palacios: una versión que no encaja

Según el testimonio de “El Cachiro”, Midence Oquelí habría pedido eliminar al periodista Nahúm Palacios por publicar notas críticas.

Pero la defensa entregó declaraciones de periodistas que conocieron tanto a Palacios como a Martínez y negaron que existieran tales publicaciones.

Además, informes de organizaciones de derechos humanos, incluídos en el expediente señalan otras líneas de investigación y posibles autores del asesinato, sin relación alguna con el exdiputado.

“Cada hecho revisado muestra inconsistencias cronológicas y de contexto en el testimonio del señor Rivera”, puntualiza la defensa.

El hermano ausente: prueba documental en Estados Unidos

Otro de los episodios cuestionados es el supuesto plan para matar a un hombre conocido como “Coqui”, en 2003.

Rivera afirmó haber discutido el asesinato con Ovando Martínez, hermano de Midence, en Honduras.

Pero la defensa presentó registros judiciales del estado de Indiana y una declaración jurada de un testigo, que confirman que Ovando Martínez residía y trabajaba en Indianápolis entre 1999 y 2006, lo que hace imposible la reunión que describe “El Cachiro”.

“La evidencia demuestra que Ovando no se encontraba en Honduras durante ese periodo. Su presencia en Estados Unidos se respalda por documentación oficial”, señala la carta enviada al juez Kaplan.

Las minas Claymore: el error que delata al testigo

El escrito también aborda otra de las afirmaciones del testigo colaborador: que Midence Oquelí enseñó a Los Cachiros a usar minas Claymore para destruir carreteras y atacar vehículos blindados.

La defensa adjuntó la declaración de Emma Sharpe, capitana retirada del Ejército Británico y experta en explosivos, quien explicó que las Claymore no están diseñadas para ese tipo de destrucción.

Refiere la experta que esos dispositivos son para propulsar fragmentos metálicos contra personal enemigo a corta distancia.

“El testimonio del señor Rivera revela un desconocimiento total sobre el tipo de artefacto que describe. Las Claymore no tienen la potencia para destruir carreteras ni perforar blindajes”, concluyó la especialista en su declaración jurada.

Una defensa que busca revertir la narrativa

En conjunto, las pruebas y artículos entregados por la defensa, que incluyen notas de prensa, declaraciones juradas y análisis técnicos, apuntan a erosionar la credibilidad del testigo clave en el proceso.

La abogada Santillo pidió al juez Kaplan considerar los nuevos hallazgos antes de dictar la sentencia.

Señala que las inconsistencias de “El Cachiro” “no pueden pasar inadvertidas", sobre todo en un proceso donde la libertad de una persona depende de la verdad de un testimonio.

Lea también: Entre 12 y 30 años: horas decisivas para Midence Oquelí ante juez Kaplan

Horas decisivas para Midence Oquelí

El fallo que dictará el juez Lewis A. Kaplan este 6 de noviembre, podría representar uno de los momentos más importantes en el caso contra el exdiputado hondureño.

Midence está acusado de haber participado en actividades ligadas al narcotráfico y en múltiples actos de violencia.

A horas de la resolución, la defensa apuesta por sembrar duda razonable sobre el testigo más influyente del Gobierno estadounidense en las extradiciones de hondureños.

En juego no solo está el futuro de Midence Oquelí Martínez Turcios, sino también la credibilidad de un sistema de cooperación judicial que sostiene los mayores procesos por narcotráfico de la última década.