Ver un grupo de caracoles que subían y se deslizan por el vidrio de un acuario despertaron en Luis Daniel León una pasión por las peceras.
"Amo los acuarios naturales y tengo uno en mi casa y le dedico mucho tiempo para despejar mis pensamientos", dijo León, director del Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria (NIMD, por sus siglas en inglés).
Se describió como una persona de pocas palabras, de gustos sencillos como escuchar boleros o "música vieja" y que prefiere ver películas en casa que ir al cine.
Esos momentos de relajación contrastan con el trajín que han significado sus trabajos en diferentes organizaciones de la sociedad civil, principalmente las orientadas a la transparencia y veeduría social.
Y, sin tapujos, aseguró que "el gobierno trata de tener control de la sociedad civil y eso pasa", una situación que, sostuvo, ha dificultado que la lucha contra la corrupción tenga éxito.
Con esa misma firmeza señaló que los procesos electorales en Honduras están condenados al fracaso mientras los órganos que los realizan, en referencia al Consejo Nacional Electora y el Tribunal de Justicia Electoral, sean juez y parte, ya que sus funcionarios forman parte de los mismos partidos que participan. A continuación, la entrevista con Luis Daniel León para en Primera Plana:
¿Cuál es su trayectoria en las organizaciones de la sociedad civil?
Tengo 18 años de trabajar en organizaciones de la sociedad civil, me inicié en el Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh), estuve cerca de cinco años. Después me dediqué a un par de consultorías con organismos internacionales; posteriormente, trabajé en el Consejo Nacional Anticorrupción en 2014 cuando este fue intervenido.
Después trabajé para la Asociación para una Sociedad más Justa cerca de cuatro años, luego fue a trabajar en un proyecto para el USAID dos años y de ahí vine al Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria en donde llevo dos años.
También tengo experiencia en docencia universitaria, he sido docente de Unitec por varios años.
¿Ha desarrollado su profesión de economía en el ámbito de las ONG?
Yo asumí la Economía como una ciencia social y, a diferencia de la mayoría de los economistas, que se basan en el análisis económico numérico, a mi me permitió ampliar mi visión hacia la economía social y yo, aparte, hice estudios en planificación estratégica, en proyectos de desarrollo y he hecho y, entonces, he hecho estudios de derecho, por lo que al final, la economía se ha vuelto una herramienta de análisis social.
Aunque no he aplicado la economía en el concepto puro de la economía, sí ha sido de utilidad en las diferentes áreas de trabajo en las que he estado en proyectos de violencia, problemas institucionales, democracia, transparencia, rendición de cuentas y la Economía me ha servido mucho para impulsar procesos internos que vayan orientados a la gestión por resultados.

¿Ha estado más enfocado en el tema de a veeduría social?
Han sido varios años, en el Fosdeh trabajé en el análisis social del país y con las organizaciones con las que se ha trabajado en consultorías internacionales lo que hice fue hacer análisis de derechos humanos, violación de derechos humanos, respuesta del Estado ante los mismos, participación ciudadana, protocoles, metodologías de fortalecimiento institucional para entidades del Estado y ahora en el Instituto Holandés lo hago desde la perspectiva partidaria y democrática; al final comprobé que había una amplitud de temas más allá de la economía numérica.
He trabajado en herramientas para la veeduría social, en el CNA trabajamos en la política para la veeduría social, esa se presentó ante el presidente Juan Orlando Hernández para que se aprobara como una política de Estado, pero nunca se aprobó.
En la creación de esta política participaron organizaciones de la sociedad civil, el Instituto de Acceso a la Información Pública, a finales de 2014 nosotros ya teníamos el documento, se llamaba la Política Nacional para la Veeduría Social de Honduras, se le entregó al presidente Juan Orlando Hernández como un aporte de la sociedad civil.
¿Por qué no se aprobó?
En aquel momento era Rigoberto Chang Castillo el ministro de Gobernación y, en teoría, ellos debían de operativizarlo y, al final, Chang Castillo no movió ese tema.
¿Qué denota
Denota que el tema de la auditoría social, la veeduría social, la participación ciudadana para el Estado de Honduras no es prioridad; claro, cuando hay veeduría, comúnmente, se encuentran los errores. Veamos las plataformas que hay ahora como Gobierno Abierto, también participé en la plataforma de Gobierno Abierto, la iniciativa Cost.
Cuando hay participación de la sociedad civil tienden a señalarse los errores y cuando se señalan los errores se habla de inconformidad del Estado y el Estado no está muy abierto a recibir críticas, al gobierno no le gusta la crítica, quiere que se diga que todo lo que hace está bien, quieren que se les avale todo lo que hace.
Yo trabajé en la construcción del Observatorio de la Corrupción Maccih, los indicadores, cuando uno ve que la Maccih no funciona, cuando uno ve que el convenio con Transparencia Internacional no se vuelve a firmar, que se crea una Secretaría de la Transparencia que no se abre a la sociedad, que es importante, lo que denota es que a los gobiernos la transparencia no les importa.
¿Percibió que habría transparencia con la nueva secretaría en ese ramo?
Se creó más para obtener respaldo en materia de transparencia para un gobierno que está siendo bombardeado por actos de corrupción, pero ese ente no logra convertirse en un ente de garantía de transparencia.
Al final, los discursos que hay en materia de transparencia y rendición de cuentas son disonantes.

¿Qué encuentra en el CNA en el proceso de intervención ?
Lo hizo público el Consejo Directivo del CNA en ese momento, cuando nombraron a la abogada Gabriela Castellanos, hubo una mala gestión del Consejo Nacional Anticorrupción, contratos, consultorías que se pagaron, que nunca se concluyeron, que no estaba los productos, fue una pésima gestión y creo que la decisión de intervenir el CNA en aquel momento fue oportuna porque el ente que debía combatir la corrupción estaba inmiscuido en corrupción; la verdad es que hubo una mala gestión antes de Gabriela Castellanos.
Después de Gabriela Castellanos, bueno, todos vemos el Consejo Nacional Anticorrupción que tenemos, la institución dio un paso al frente e hizo lo que tenía que hacer, recordemos las líneas de investigación que presentó Gabriela Castellanos y Dagoberto Aspra en ese momento.
¿Luego pasa a la ASJ?
Se me dio la oportunidad de ir a apoyar el fortalecimiento, en especial, en temas de seguridad, de la violencia en la Alianza por la Paz y la Justicia, en investigaciones del convenio con Transparencia Internacional, especialmente en el área de seguridad, mucho el tema de participación ciudadana, transparencia, rendición de cuentas. El CNA trabaja más a lo institucional y la ASJ trabaja más en organizaciones de la sociedad civil, eso me permitió un trabajo en el país bastante fuerte en el tiempo que se trabajó.
¿Por qué pareciera que no hubiera tanto resultado del trabajo de las organizaciones de la sociedad civil?
Yo valoro mucho el esfuerzo de las organizaciones de la sociedad civil, porque las ONG tratan, dentro de sus posibilidades, de emular, de sustituir a las organizaciones de la sociedad civil que no funcionan, tratan de hacer un esfuerzo para que mejore lo que el Estado debería de mejorar.
Primero, ellos hacen un desgaste grande en tratar de suplir algo que no les corresponde, deberían de acompañar, pero no ejecutar; el gran error de la sociedad civil es que cree que ahora debe de ejecutar los procesos desde el Estado y eso no es así, debe acompañarlo.
Toso es esfuerzo, que es financiado por la comunidad internacional, queda diluido cuando el Estado no ejecuta los cambios sugeridos.
Mire, la sociedad civil hace estudios, investigaciones, genera pensamiento, propuestas de cambios, pero si el Estado no los incorpora, no van a ver mejoras. Al final, no queda en nada y Honduras sigue siendo uno de los países más corruptos del mundo, con mayor impunidad.
Yo siempre he dicho que Honduras no tiene un Estado fallido, pero si tiene un Estado totalmente fracasado y mientras el Estado no empiece a generar los cambios, todo el esfuerzo que se hace desde la sociedad civil, desde la empresa privada, queda en eso, en esfuerzo.
¿El gobierno busca cooptar las instituciones de la sociedad civil?
Sí. Una cosa es el Estado con las instituciones y otra cosa es el gobierno que tiene su agenda política, esta agenda política se interpone muchas veces y hemos visto muchas organizaciones de la sociedad civil que termina sumidas bajo una bandera de política partidaria o de gobierno y creo que es ahí donde la sociedad civil comete errores y cuando uno ve lo que pasa en el país es responsabilidad de todos, porque cuando hay organizaciones de la sociedad civil que son muy progresistas, que hacen mucha incidencia, tarde o temprano encuentran la forma de controlarla, ya sea con una cuota de poder, ya sea dejándolos acceder al Estado mismo para que, entrecomillas, hagan cambios, pero al final nada del esfuerzo se ve.
Vamos a ver muchas ONG cooptadas por sectores de izquierda, vamos a ver muchas ONG cooptadas por sectores de izquierda, vamos a ver muchas ONG que tratan de mantenerse sin una afiliación política o de gobierno, pero eso las debilita mucho porque, al final, el flujo de recursos es limitado, yo sí creo que el gobierno trata de tener control de la sociedad civil y eso pasa.
Es ahí donde la sociedad civil debe tener claro cuáles son sus roles y funciones, la sociedad civil no está para sustituir al gobierno, sino que para que mejore, pero cuando se involucra como gobierno viene esos problemas.

¿Por qué no se han corregido todos los errores y se ven plasmados en las elecciones primarias, esto después de las ultimas crisis político-electoral?
El error aquí es que Honduras, siendo el único país del mundo en donde los procesos electorales los ejecutan los partidos políticos, y cuando hablamos de ejecución es que una vez que la institucionalidad entrega maletas, todo queda en manos de los partidos, las mesas, el llenado (de actas) y ahora le entregamos a esos mismos partidos políticos la administración de los procesos electorales.
Nuestra realidad es que tres partidos políticos (Liberal, Libre y Nacional) que quieren ser gobierno están administrando y gestionando el proceso electoral y eso no va a funcionar nunca.
Ahí hay intereses claros de ganar elecciones a cómo de lugar y por eso la institucionalidad no funciona, pero en una democracia real el sistema es independiente totalmente, no tiene afinidad política, partidaria o ideológica, sino que funciona como un ente totalmente autónomo, eso permitiría un mejor manejo del proceso electoral; pero no funciona así.
Imagínese que una delincuente asesina a alguien y el mismo es el juez, el mismo es el carcelero, el mismo es el fiscal y el mismo es el defensor, cómo va a funcionar eso.
Tenemos a los mismos ejecutando, certificando y eso así no va a funcionar, por lo que necesitamos generar una independencia real y en Honduras, ese es el problema, no existe una institución independiente.
¿Visualiza que del proceso primario y general de las elecciones surja un candidato que salve al país?
En 2021 no, haber, no estoy diciendo que sean buenos o malos candidatos; lo que estoy diciendo es que Honduras tiene una gama de problemas, Honduras es un problema.
Si nosotros buscamos una cosa que funcione en Honduras no vamos a encontrar, lo que significa que Honduras necesita una alta atención para solventar todos esos problemas, lo que significa que ocupa una persona capaz que resuelva los problemas y ponga por delante a la sociedad y tenga un plan que le ayude, no a cambiar en cuatro años lo que se arruinó en 80, pero por lo menos a sembrar las bases de lo que debe cambiar en Hondura y hasta hoy yo no he visto una sola propuesta de cómo hacer las cosas porque se sigue hablando de lo mismo, que se dará empleo, educación, salud y no se dice cómo.
¿Luis León tiene afinidad política?
Tengo afinidad por mi país
¿Pero por quién ha votado?
No voto en las elecciones primarias porque vivimos en un país tan sesgado ideológicamente porque si voy a votar por un precandidato, sin importar el partido, que me parezca potable, inmediatamente me censan como miembro de un partido y lo identifican como que uno vota por esos candidatos porque es de ese partido, pero en las elecciones generales voto, pero solo por las mejores opciones, aunque tenga problemas por identificar a las mejores personas.

¿Qué recuerdos tiene de su infancia?
Yo tuve una infancia bonita, gracias a Dios, mis papás estuvieron casados por 40 años, por lo que crecí en un hogar integrado, nací en un lugar con valores cristianos, mis papás profesaban la fe evangélica y crecí en las iglesias y siento que eso me sembró unos valores.
Yo soy una persona relativamente tranquila, mire, no parece, pero soy una persona bastante callada, no hablo mucho, ja, ja, ja, no hablo mucho en los espacios de mis amigos. Con los medios hay que hablar, pero soy una persona de pocas palabras que tiene sus pasiones muy definidas: soy apasionado de mis hijos, de mi esposa, del Motagua, tengo el sufrimiento arraigado.
Tengo otras pasiones como los acuarios, amo los acuarios naturales y tengo uno en mi casa y le dedico mucho tiempo para despejar mis pensamientos. Tengo un acuario de 30 galones todo natural.
¿Cómo surgió la pasión por los acuarios?
Los caracoles. Una vez fui a la casa de una amiga y tenía unos que subían y se dejaban caer y me relajaba muchos y hablo de los acuarios naturales, todo plantado, yo los decoro, los siembro. Me gusta ver películas, pero las veo en la casa, no soy mucho de ir al cine, me gusta mucho la música vieja de José José, Leo Dan, Nino Bravo y otros como Soda Stereo, Maná, cosas así.


Soy un hombre con defectos, con debilidades, pero fuera de todo eso, me considero una persona soñadora.
¿Cuáles son esos defectos que tiene?
Soy temperamental, me trato de controlar, pero soy impulsivo. Soy una persona que le cuesta lidiar con gente que no entiende lo que está pasando, eso me molesta bastante. Soy tolerante, ahí quero apuntar, amo mucho a Honduras, amo a mi país de una forma que cuesta explicarlo y merece lo mejor, pero incomoda que, a veces, la gente no quiera entender. El conformismo no es algo que me guste, por ejemplo.
¿Cuántos años tiene de casado?
Este año cumplo 10 años de casado, mi esposa se llama Stephanie Baca y mis hijos Daniel León y Lucía León Baca.
¿Siguió en la religión evangélica?
La verdad, es que soy un creyente de Dios, siento que lo que he logrado es porque Dios ha sido grande conmigo, con mi familia, soy un hombre que hora, que tiene fe, que cree y ahora con mis roles es más difícil tener una congregación permanente (con Dios), pero la virtualidad ayuda mucho a ir sin ir y eso ayuda mucho.
Perfil
Fecha y lugar de nacimiento: Tegucigalpa, 27 de mayo de 1982.
Esposa: Stephanie Baca.
Hijos: Daniel y Lucía.
Padre: Luis León.
Madre: Irma Coello (QDDG).
Profesión: licenciado en Economía graduado de la UNAH con maestría en Gestión de Proyectos en Unitec.
Ocupación: director del Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria.
