Doña Rosa Lara, quien vive en Catacamas, Olancho, se encuentra preocupada ante la incógnita de no saber cómo pagará la enorme deuda que tiene con la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
En la casa ubicada en el barrio La Cruz, donde solo viven ella y su hijo, no existen televisores, solo hay cuatro focos y se cocina en una estufa de gas y en un fogón, todas estas medidas destonadas para el ahorro energético.
"Yo pienso en esta jarana que no la voy a pagar... me van a llevar presa, porque soy la dueña de casa y quien aparece en el recibo", dijo entre lágrimas la mujer de 83 años y ante las cámaras de Noticieros Hoy Mismo de Televicentro.
De igual manera, aseguró que sus hijos no tienen la capacidad para pagar esta deuda, y teme que intenten procesarlos y terminen encarcelados.
¿Alteraron su contador?
"Me vinieron a trastear el contador, yo les pregunté qué iban a hacer, y me dijeron que lo iban a limpiar... (los empleados de la estatal), y me dijeron que había una línea muerta", contó doña Rosa al periodista Óscar Valdéz.
Luego la anciana volvió a soltar lágrimas y aseveró que desconoce si la versión de los empleados públicos "sería verdad o mentira".
Por su parte, su hija Martha indicó que para poder pagar el primer recibo de 17 mil lempiras, sacaron un préstamo para consolidar la deuda, ahora no saben cómo pagar esta nueva cantidad del recibo que recién les llegó.
LEA TAMBIÉN: Revelan posible causa de la muerte de hondureña Paola Gutiérrez
