La ganadería hondureña enfrenta una crisis debido al brote de gusano barrenador, lo que podría provocar escasez y un alza en los precios de la carne y los lácteos.
Productores han expresado su preocupación por la falta de control sobre la plaga, que está causando una alta mortalidad en el ganado.
En entrevista con el noticiero Hoy Mismo de TSi, Edwin Molina, presidente de los locatarios del Mercado Zonal Belén de Comayagüela y ganadero, señaló que la crisis ya está afectando la producción y distribución de estos productos esenciales.
"Estamos preocupados porque somos los que producimos la carne y los lácteos, y esto repercute en el consumidor final", afirmó.

Ganaderos exigen apoyo del gobierno
Molina hizo un llamado a las autoridades para que brinden asistencia a los ganaderos y faciliten el acceso a los tratamientos necesarios para combatir la plaga.
Según denunció, el químico utilizado para controlar el gusano barrenador ha escaseado y su precio se ha mpas que duplicado, pasando de 200 a 500 lempiras.
"Si no tenemos el control interno en nuestras fincas, en dos o tres días un animal puede morir. Necesitamos que el gobierno garantice que estos productos formen parte del botiquín de cada finca", enfatizó Molina.
Restricciones en el traslado de ganado
Además del impacto del gusano barrenador, los ganaderos enfrentan restricciones en el transporte de animales desde zonas áridas hacia otras regiones, lo que complica aún más la comercialización de carne y lácteos. Esta medida, sumada a la temporada de sequía, agrava la crisis del sector.
Más de 800 casos en animales hasta marzo de 2025
La propagación del gusano barrenador ha tenido consecuencias tanto en la salud humana como en la ganadería en Honduras. Hasta marzo de 2025, se han reportado al menos 863 casos.

Casos en animales:
- El 13 de septiembre de 2024, se confirmaron los primeros cuatro casos en ganado.
- A marzo de 2025, los casos superan los 800.
- Los departamentos más afectados son Olancho, El Paraíso y Choluteca.
Los productores insisten en que, sin una respuesta efectiva de las autoridades, la crisis podría traducirse en un desabastecimiento de carne y lácteos en los próximos meses, afectando a toda la población hondureña.
