Tras la reciente detención de dos jóvenes que confesaron haber consumido fentanilo, el Instituto Hondureño para la Prevención del Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodependencia (IHADFA), alertó este viernes que el uso de esta droga está en ascenso en Tegucigalpa y San Pedro Sula, las dos ciudades más importantes de Honduras.
Este opioide, conocido también como la "droga zombi", es 100 veces más fuerte que la morfina, y según los especialistas una dosis mínima puede llegar a la adicción, sobredosis e incluso llegar hasta la muerte.
Debido a su impacto, el fentanilo está generando preocupación entre las autoridades del país, ante la creciente ingesta de jóvenes hondureños.

"El problema es con los migrantes que vienen retornados, esta persona conoció este tipo de sustancia -en el exterior- y vienen al nuestro. Y como están acostumbrados, lo andan buscando", manifestó Lenin Fú, médico especialista en toxicología del IHADFA.
El fentanilo se expande en ciudades turísticas de Honduras
Cabe mencionar que el fentanilo recetado por un médico suele presentarse en un parche que se coloca sobre la piel. Mientras que el fentanilo fabricado ilegalmente suele encontrarse en polvo o comprimido en pastillas.
Por lo anterior, la Policía Nacional alertó que el consumo de esta droga se ha expandido últimamente a las principales ciudades turísticas del país.
"En la zona insular de Honduras, específicamente en Islas de la Bahía hay consumo de fentanilo", aseguró el director de Comunicación Estratégica de la Secretaría de Seguridad, comisionado Miguel Martínez Madrid.
La producción y distribución de fentanilo médico está estrictamente controlado por organismos regulares de salud. Por ejemplo, en Estados Unidos por la FDA, y en Honduras por la Agencia de Regulación Sanitaria (ARSA).
No obstante, el fentanilo sintético es producido ilegalmente en laboratorios clandestinos sin cumplir regulaciones y es comercializado en el mercado negro, según informes de autoridades.
