Exaltos mandos de la Policía Nacional desnudaron la vulnerabilidad institucional de la fuerza pública. Los panelistas advirtieron que la presión social por graduar agentes masivamente llevó a "abrir los portones" a estructuras criminales, provocando una pérdida de disciplina y un incremento de la violencia que urge frenar con la restitución de rigurosos controles internos.

Los invitados que debatieron sobre la crisis institucional de la Policía Nacional de Honduras fueron César Bonilla, exdirector de la extinta Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP); el Comisionado General de Policía en condición de retiro, Leandro Osorio; y el Comisionado de Policía en condición de retiro, José Alfredo Ponce.

INVITADOS DE FRENTE A FRENTE
Los invitados del programa de Frente a Frente fueron César Bonilla, Leandro Osorio; y José Alfredo Ponce. FOTO: FRENTE A FRENTE

El desastroso efecto de "abrir los portones" al reclutamiento masivo

El Comisionado General en condición de retiro, Leandro Osorio, ofreció uno de los diagnósticos más severos de la jornada, explicando que la desesperación del Estado por aplacar la demanda de seguridad ciudadana debilitó los filtros de ingreso en el Instituto Tecnológico Policial (ITP).

"Son errores que han cometido los gobiernos ( ... ) si abrieron los portones y ahí tienen acceso familiares de delincuentes, hijos de delincuentes, hijo de capos, familiares de capos, estructura de capos, guardaespaldas de capos y ahí y entonces eso se vino a fortalecer el crimen organizado en el país", denunció Osorio.

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De acuerdo con el exjefe policial, estructuras criminales de todo el territorio nacional enviaron a sus piezas a prepararse al ITP.

"Eso trajo como consecuencia que la policía ( ... ) un sinnúmero de delincuentes vestidos de policía, porque no son policías, delincuentes vestidos de policía", lamentó, añadiendo que la institución cayó en una escalada hacia abajo donde el sicariato y otras ramas delictivas instrumentalizaron a la policía como una herramienta básica para "hacer y deshacer".

Para solucionar este escenario, Osorio apuntó que investigar a la totalidad de la fuerza activa es inviable para el Estado.

"Tenemos que investigar a los aspirantes a policía, a los aspirantes a oficiales de policía y a los aspirantes de las diferentes academias del país", recomendó, sugiriendo además aplicar controles internos rigurosos y "pruebas de antidoping cada seis meses, cada seis meses a los policías".

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Rigurosas pruebas de confianza

Por su parte, César Bonilla, exdirector de la extinta Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP), respaldó la necesidad de volver a la época en que los filtros de selección reducían drásticamente las listas de elegibles en favor de la pureza institucional.

"Las evaluaciones que les hacíamos para que ingresaran ellos eran rigurosas. Están conscientes ellos que más bien de repente se ingresaban aspirantes, vaya, 50,000 aspirantes y quedaban 5,000, se era una reducción enorme producto de las pruebas de confianza que aplicábamos oportunamente", recordó Bonilla.

El exfuncionario argumentó que el proceso no debe enfocarse meramente en suplir una necesidad de empleo en el país.

"A veces no es solamente el tema de la chamba, sino que es de la actitud ( ... ) del quiero ponerme el uniforme para ser policía ( ... ) ser policía no es un trabajo común y corriente", acotó.

Urge revivir la Dirección de Asuntos Internos

Finalmente, el Comisionado de Policía en condición de retiro, José Alfredo Ponce, argumentó que el corazón del problema actual radica en el desmantelamiento de las oficinas que vigilaban el comportamiento de la oficialidad y la tropa.

"Desde que se le quitó la dirección de asuntos internos, tenemos problemas de disciplina y respeto a las jerarquías y al mando y control de la Policía Nacional ( ... ) se perdió la disciplina interna dentro de la policía", enfatizó Ponce.

Ponce concluyó su intervención dejando una propuesta clara sobre la mesa para rescatar la institucionalidad perdida.

"Hay que fortalecer la inspectoría general de la Policía Nacional, hay que volver a crear la dirección de asuntos internos. En cuanto más mecanismos de control tengamos, mejor", finalizó.