En medio de las recientes reformas constitucionales aprobadas en Nicaragua, que consolidaron el poder de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo como "copresidenta", diversos sectores en Honduras han expresado preocupación ante la posibilidad de que el partido de gobierno, Libertad y Refundación (Libre), al ser de izquierda, intente replicar medidas similares en el país.
El analista político Raúl Pineda señaló que, aunque actualmente no existen condiciones para una reforma de este tipo debido a la falta de control del Congreso Nacional por parte de Libre, la situación podría cambiar si el partido oficialista logra mantener el poder en las próximas elecciones.
“Es muy probable que intenten algo similar, considerando la afinidad ideológica entre Daniel Ortega y el gobierno de Libre. Este tipo de gobiernos tienden a fundamentarse en el militarismo y la represión para consolidarse”, indicó Pineda.
En contraste, el diputado hondureño Marco Eliud Girón, de Libre, rechazó las comparaciones al argumentar que las realidades de Honduras y Nicaragua son distintas.
“En Nicaragua hubo una revolución armada; en Honduras, no. Debemos respetar las decisiones soberanas de los pueblos”, afirmó.
Sucesión dinástica en Nicaragua
Por su parte, Enrique Martínez, representante de la organización nicaragüense PUDE (Plataforma por la Unidad de la Democracia), denunció en el noticiero TN5 que las reformas impulsadas por Ortega buscan garantizar una sucesión dinástica al colocar a su esposa e hijos en posiciones clave del poder estatal.
Según Martínez, "en Nicaragua no hay contrapesos institucionales que puedan frenar este modelo de perpetuación, lo que ha llevado a una concentración total del poder".
El Congreso de Nicaragua aprobó hace pocos días una reforma que otorga a Rosario Murillo, esposa de Ortega, el título de "copresidenta", consolidando su control absoluto de los poderes del Estado.
Ortega, de 79 años, exguerrillero y líder de la revolución sandinista, gobierna Nicaragua desde 2007, siendo señalado por sus críticos de instaurar una dictadura y un modelo de nepotismo familiar.
El analista Raúl Pineda, señala, que estas medidas han generado preocupación en países vecinos.
En Honduras hay que poner atención debido al acercamiento ideológico y diplomático entre el gobierno de Ortega y el partido Libre en Honduras, apuntó.
Sin embargo, hasta ahora no se ha presentado ninguna propuesta similar en Honduras, reconoció Pineda.
El debate sobre la independencia de poderes y el respeto a la democracia sigue vigente en la región, mientras gobiernos y ciudadanos observan con atención los movimientos políticos en ambos países centroamericanos.
