Después de múltiples críticas recibidas alrededor de su construcción y funcionamiento, el aeropuerto Palmerola, ha demostrado ser el puente que comunica al país con el mundo, debido al cierre temporal de otros aeródromos por la contaminación ambiental que persiste en Honduras.
"Lo que está ayudando a Palmerola, a pesar que no tiene torre de control, sigue siendo Toncontín que le están dando la respuesta; con la radio ayuda para la navegación aérea", indicó Pavel Espinal, exdirector de la Dirección de Aeronáutica Civil.
Pese a la densa capa de humo que los expertos han calificado como peligrosa, el aeropuerto de Palmerola ha respondido a los usuarios que diariamente visita la terminal aérea, ubicada en el departamento de Comayagua, zona central del país.
Aeropuerto Palmerola, una alternativa
Para la expresidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Juliete Handal, calificó como "una buena alternativa" a la terminal aérea, pese a los cuestionamientos por parte de algunos sectores sociales.
"Que bueno que sea una alternativa, pero es que el problema de Palmerola, no es Palmerola en sí, el problema es la denuncia que se hizo sobre su valoración", manifestó Handal.
La semana anterior los aeropuertos internacionales Ramón Villeda Morales, en La Lima, Cortés; Golozón, en La Ceiba, Atlántida; Juan Manuel Gálvez en Roatán, Islas de la Bahía y Toncontín, en Tegucigalpa, se vieron obligados a detener operaciones por la capa de humo que limitó la visibilidad.
Según autoridades, el Villeda Morales es la terminal aérea con mayor tráfico de personas, al contabilizarse un millón de viajeros al año. No obstante, esa cifra ha sido mermada en los últimos días porque los usuarios han utilizado a Palmerola para trasladarse a otros países.
Alerta por contaminación ambiental en Honduras
Las autoridades de Honduras declararon este lunes alerta roja por el alto nivel de contaminación del aire en 7 de los 18 departamentos del país.
La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) indicó que la alerta roja regirá en los departamentos de Francisco Morazán, donde se localiza Tegucigalpa, Comayagua, Olancho, Yoro, Cortés, Atlántida y Colón.
La institución hondureña declaró la alerta amarilla, de precaución, en los departamentos de Santa Bárbara y El Paraíso; y la verde, de prevención, en los nueve restantes.
Las alertas estarán vigentes por tiempo indefinido y obedecen al alto nivel de contaminación atmosférica y la mala calidad del aire, que se mantiene en la categoría "peligrosa" por encima de los 400, en una escala que contempla un máximo de 500 puntos, unos niveles de contaminación que pueden afectar incluso a gente sana y afectar severamente a personas con enfermedades respiratorias.
La concentración de partículas PM 2.5 en el aire llegó a alcanzar en Tegucigalpa, la capital de Honduras y donde viven 1,5 millones de personas, los 395 microgramos por metro cúbico de aire, según datos de la empresa suiza IQAir.
Las autoridades de Honduras mantienen cerrado el aeropuerto internacional de Toncontín, de Tegucigalpa, por la falta de visibilidad a causa de la densa capa de humo que afecta al país, principalmente la capital.
