Casi todas las noches, incluso en las madrugadas ,caen llamadas al teléfono celular de la ministra de Salud, Alba Consuelo Flores, que vigorizan su fe cristiana.

"Están orando por mí y eso hace que siga adelante", dice la funcionaria de 55 años para explicar la razón por la cual ha tenido la fortaleza de continuar en el cargo en el que lleva dos años y medio y durante los cuales ha enfrentado la huelga de empleados sanitarios mas grande de la historia reciente y dos epidemias, la de dengue y la del covid-19.

Con mansedumbre, dice, administra las criticas que recibe por la guerra que el país pierde frente al nuevo coronavirus, pues Honduras se encuentra en la cola de la inmunización y el sistema sanitario ha sido rebasado por los efectos del patógeno.

 Los dardos que recibe llevan cargas que cuestionan que no es una médico, sino una docente que no tiene experiencia para dirigir esa cartera, pero ella responde con algunas credenciales: tiene 25 años de experiencia en administración de sistemas sanitarios y dos maestrías, una en gestión de riesgo y la otra en  gestión hospitalaria. 

Flores practicó la docencia por 12 años, en donde descubrió que el aprendizaje es mutuo, tanto para el que enseña como para el que aprende  y donde se obtienen las mejores gratificaciones porque se explota la capacidad de servicio.

Es por ello que asegura que lejos de ofenderse cuando la llama " la profe" , se siente orgullosa porque esa profesión evoca el apostolado que hizo el maestro Jesucristo para la salvación de las personas. 

Pero detrás de la Alba Consuelo Flores ejecutiva existe una historia de una niña  que aprendió a cultivar maíz en su natal Danlí, El Paraíso, que sufrió desde temprana edad la separación de sus padres y que luego, como madre soltera, descifró un laberinto de penalidades para sacar a sus vástagos adelante; vivencias que repasó en una entrevista con tonuta.com.

¿Por qué decidió ser maestra?Soy maestra de educación graduada en la Escuela Normal de Señoritas y decidí serlo porque ser maestro es la forma más efectiva de obtener un aprendizaje mutuo, tanto del que enseña como del que recibe y es donde se reciben las mejores gratificaciones, personales y colectivas, luego, mi segunda formación superior, me gradué en la Escuela Superior del Profesorado, de ahí pase a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en donde me gradué de Administración Educativa y administradora de empresas; también tengo una maestría en Gestión de Riesgos y una en gestión hospitalaria. 

¿Dónde sacó las maestrías?

En México la de gestión de riesgos y la de gestión hospitalaria en la Universidad de Atlanta, Estados Unidos. Siempre fue trabajando y estudiando, creo que toda persona que se quiere superar lo puede lograr con esfuerzo y todavía sigo estudiando una maestría en Economía de la Salud en Atlanta también. 

¿Por cuánto tiempo fue maestra?

12 años en la docencia, primero en unas aldeas del municipios de El Paraíso, trabaje en Danlí, también en la ciudad capital, después trabajé en la Comisión Permanente de Contingencias, en el Centro de Investigación y Capacitación para la Atención de Desastres, ahí manejaba toda la cooperación externa y contribuir con toda la formación de Comités de Emergencia Regionales y Locales. 

¿Por qué dejó la docencia?

Porque me sentía motivada a servir en otros lugares, verdad, y sentía que ya había servido en los tres niveles de la educación y sentí otras motivaciones de buscar otros aprendizajes y poder servir dentro de otros ámbitos, entonces, gestión del riesgo siempre es servicio al pueblo, a la gente más necesitada, en los momentos más difíciles y creo que por eso Dio me trajo al mundo para servir, Dios me dio ese don; luego, después de esta trayectoria en este Centro de Investigación, incursiono en el tema de salud  y, a partir de 2001, ingreso a trabajar en hospitales...

¿A Copeco cómo ingresa?

Al buscar otras formas de servir a la población, encontré en Copeco ese lugar, yo busqué el trabajo, les dije que quería trabajar porque yo ya había sido voluntaria de la Cruz Roja y eso me motivó a buscar un trabajo de esa naturaleza porque me gustaba mucho la dinámica de las emergencias, poder estar sirviendo en desastres, inundaciones.

A Copeco entré en 1994, me tocó enfrentar con el equipo de Copeco toda la emergencia del huracán Mitch en 1998, me tocaba administrar los albergues de ayuda humanitaria, también me tocó formar más de mil capacitadores para el manejo de emergencias a nivel nacional.

Después, en 2001, yo ingreso al sistema sanitario como facilitadora de gerencia de hospitales y desde ahí recorrí todos los hospitales de Honduras dando asesoría en gerencia hospitalaria.

Luego escribimos un modelo de gestión hospitalaria y luego tomé el reto de ser directora de un hospital, el de San Lorenzo, Valle, que llegó a ser un modelo a nivel nacional. Fui llamada a integrar una comisión de transformación del sistema sanitario y luego, a raíz de las dificultades que se encontraron, me llamó el Presidente para ser ministra de Salud por mi experiencia de 25 años en el sistema hospitalario.

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¿Ahí, en el hospital de San Lorenzo, enfrentó una guerra por corrupción? 

Fue un reto, no sé si decir corrupción, más que decir corrupción, fue un hospital abandonado, bastante deteriorado. Lo primero que se hizo fue motivar al personal, capacitarlo, sensibilizar, dar un buen trato al recurso humano del hospital, el hospital se logró mejorar con el mismo presupuesto, eliminar todos los actos de corrupción, la organización de los servicios, establecer una condición gerencial y logramos mejorar todos los indicadores.

¿Qué actos de corrupción encontró en el hospital de San Lorenzo ?

Se le puso freno a la compra de medicamentos, se hizo la utilización correcta de los productos del hospital, en la compra de insumos.

¿Aceptó el cargo de ministra sin pensarlo?

Lo conversamos porque yo ya tenía un diagnóstico del sistema hospitalario, hablamos de acciones que se podrían mejorar en corto tiempo y cuáles no por el contexto social del país. Me costó tomar una decisión, hice las consultas, primero la consulta con mis hijos, luego con algunas organizaciones, organismos de cooperación que siempre han apoyado mis actividades y ofrecieron ayuda con mi gestión.

No sé si desafortunadamente o afortunadamente, desde que ingresé como ministra, estos dos años han sido de emergencia, emergencia intensa por gremios sindicales, una epidemia de dengue intensa de seis, siete meses, la continuación de organización de la estabilización de recurso humano y luego que inició la pandemia del covid que seguimos trabajando para evitar muertes.

¿Encontró corrupción en la Secretaría de Salud?

Bueno, déjeme decirle que esta ha sido una secretaría bien marcada por procesos de corrupción, pero hemos integrado un equipo de trabajo que no permitimos compras amañadas. Hemos frenado la corrupción.

¿De qué tipo?

Sobre todo, de compras de insumos, de medicamentos. contrataciones amañadas y eso me ha traído bastantes dificultades porque la transparencia siempre es señalada por los corruptos, pero hemos manejado el presupuesto de la Secretaría donde puede ser auditada y no se va a encontrar problemas en las compras.

¿Pero ha existido mucha critica de corrupción en compras para la atención de la pandemia?

Pero es importante indicar que hay compras que se han realizado por otras instituciones, pero las compras realizadas por la esta secretaría, que son medicamentos, insumos se han hecho con estrictos mecanismos de transparencia, como por ejemplo, con fideicomiso, con la Organización Panamericana de la Salud, del PNUD y hemos contado con veeduría de esos procesos.

¿En el caso de las compras de hospitales móviles?

No hubo participación, solo hicimos la solicitud de los hospitales de aislamiento, eso fue todo, eso fue todo. 

¿Pero en algún momento dijo que no habían pedido hospitales móviles?

Lo que pasa es que no fuimos informados hasta que ya se había hecho la compra

¿A pesar de que se había anunciado públicamente? 

Lo que pasa es que ya la compra estaba realizada y no fuimos informados.

¿Qué no se hizo bien para evitar que Honduras esté a la zaga en vacunación contra el covid?

Creo que este problema es un problema general, si usted analiza los porcentajes de vacunación en la región también son escasos, solo El Salvador tiene más.

Nosotros establecimos un proceso de compra desde junio del año pasado, nosotros aseguramos un 20% de compras que equivale a 4 millones de dosis y aseguramos una compra de 4 millones de vacunas por medio de este mecanismo, prácticamente teníamos 8 millones a diciembre, en diciembre también empezamos con la industria farmacéutica porque hasta el mes de diciembre de 2020 fue aprobada la tercera fase de la vacuna y también procedimos a corregir el procedimiento legal, pero hubo diligencia desde el año anterior para obtener la vacuna; realmente somos producto de la gran competencia que tenemos de la industria farmacéutica.

¿Qué les dice a quienes la critican al decirle la "profe"  para denotar que no tiene capacidad para dirigir Salud?

Primero, que el título que se critica es el mejor porque el maestro es el título que llevó el señor Jesucristo, cuando me critican me siento honrada que me digan profe porque es una de las labores lindas y es el título del Maestro, Señor de Señores y debo destacar que la atención de los pacientes la realizan los médicos, para eso fueron preparados, pero la gestión de los servicios debe ser de los  planificadores y administradores.

¿No se necesita un médico para dirigir Salud?

No necesariamente, por eso tenemos equipos asesores cuando se necesitan en materia de procesos de atención, pero la planificación, tenemos, también, equipos de asesores y planificadores.

¿Alguna vez pensó en renunciar?

No, y hay algo que quiero resaltar es que he contado con el apoyo de la oración de un pueblo cristiano en todo el país, una cantidad de iglesias orando por mi gestión y siento que Dios me tiene aquí con un propósito y es poder servir al pueblo con honestidad  y responsabilidad porque Dios me dio un don de servicio.

¿Por qué hay iglesias orando por usted?

Yo recibo llamadas de madrugada, de noche, que están orando por mí y eso hace que siga adelante

¿Asiste a alguna iglesia?

Al Ministerio Tsebaoth, una iglesia evangélica.

¿Quiénes forman su familia?

Tengo tres hijos, todos trabajan, uno es ingeniero en negocios, uno es odontólogo y otro es ingeniero civil formados con mi trabajo.

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Alba Consuelo Flores considera que Dios le dio la oportunidad de servir a los ciudadanos. 

¿Cómo ha sido esa etapa de formar hijos siendo madre soltera?

Bueno, ha sido un trabajo con mucho esfuerzo, ser madre , profesional y estar estudiando toda una vida, entonces, es bastante difícil lograr las metas que uno se propone, pero con la ayuda de Dios nada es imposible; habemos una cantidad de mujeres que logramos servir a nuestros pueblos esforzándonos.

¿Se casó y se divorcio?

Si, me casé bien joven, como de 22 años y me divorcié a los 30 años. Es una etapa de vida que hay que superar que no debe de afligirnos como mujeres.

¿Haberse casa joven fue un factor para su divorcio?

Lo importante es saber superar la situación, profesionalizarse, siempre ver en línea recta, ser transparente, trabajar de la manera más correcta y siempre estudiando para tener un buen ejemplo para sus hijos. 

¿Cuáles fueron las principales dificultades que pasó como madre soltera y en la formación de sus hijos?

Pasar etapas económicas difíciles, haber tenido salarios bajos para cumplir con todas las responsabilidades de un hogar. 

¿Con salarios bajos y con tres hijos cómo se sale adelante?

Lo que toca es trabajar más de la cuenta, ganar horas extras, trabajos adicionales, así es como le toca a una gran cantidad de mujeres.

¿Valoran sus hijos a ese esfuerzo?

Sí, porque son buenos hijos y hoy, después de formados, responden con su trabajo, con su buen trato, ellos se responsabilizan de muchas cosas de mi casa; son buenos hijos.

¿Su padre fue agricultor?

Mi padre fue un gran agricultor que se dedicó al café, ganado y otros productos.

¿Aprendió el oficio del campo?

Sí, aprendí a sembrar maíz, a moler, a las actividades domésticas. 

¿No viene de una familia pobre?

Para formarme lo hice sola, yo me gané el pan de cada día para formarme, todos los estudios me lo financié yo sola trabajando, toda mi formación fue trabajar y estudiar.

¿No tuvo tantas carencias?

Dificultades porque crecí sola porque mis padres se separaron muy temprano cuando yo tenía seis años, me tocó enfrentar situaciones cuando niña sola. Con mi papá, en un principio, pero luego me tocó enfrentar la vida sola, eso, tuve dificultades en mi niñez. Pero tuve gente que me dio apoyo moral, espiritualmente, con consejos, y eso me ayudó. Creo que todas esas dificultades en la niñez me han ayudado a enfrentar los problemas con valentía en el trabajo que desempeño y se necesita mucha fortaleza para estar en este cargo.

Perfil

Nombre : Alba Consuelo Flores Ferrufino.

Edad: 55 años.

Profesión: maestra de educación primaria y secundaria, licenciada en Administración Educativa con maestrías en Gestiona del Riesgo y Gestión Hospitalaria.

Hijos: tres.

Nieto: uno.

Padre: Francisco Flores (QDDG).

Madre: Emma Ferrufino.