El alcalde de Tocoa, Adán Fúnez, respondió este martes a las acusaciones del párroco Carlos Orellana, quien lo señaló directamente por la muerte del defensor del medio ambiente Juan Antonio López, afirmando que en su corazón no hay intenciones de hacer daño a quienes lo critiquen o adversen.

"En mi corazón no está eso", dijo Fúnez, aclarando que a pesar de las agresiones verbales y de otro tipo que ha enfrentado como alcalde, nunca ha considerado tomar decisiones negativas como mandar a quitar la vida a alguien.

El alcalde dijo que no entiende por qué Orellana lo responsabiliza por la muerte de López, un líder ambientalista y religioso, y expresó su preocupación por el temor que esto ha generado en su familia.

"Querer endosarme esa muerte es preocupante; mi familia está con miedo por las cosas que se han escuchado. Yo estoy orando y pidiéndole al Señor que salga a relucir la verdad", comentó Fúnez.

Adán Fúnez teme por su vida

Fúnez también expresó su temor por su vida, indicando que la acusación del sacerdote puede influir en la percepción pública y provocar reacciones peligrosas antes de que concluyan las investigaciones.

"Cuando una persona como el cura vierte una acusación de esa magnitud, transmite que el responsable soy yo. Esto puede llevar a que personas, sin esperar una investigación, tomen acciones. Mi familia ni siquiera está durmiendo en casa porque tienen miedo", explicó.

El alcalde confía en el trabajo de la comisión de fiscales que viajó desde Tegucigalpa a Tocoa para investigar la muerte de López, quien también era regidor por el partido Libertad y Refundación (Libre).

Días antes de su muerte, López había exigido la renuncia de Fúnez, después de que este apareciera en un video en el que está también Carlos Zelaya, cuñado de la presidenta Xiomara Castro, en reunión con narcotraficantes.

Además, Fúnez dijo que pide a Dios paciencia para enfrentar los señalamientos de la iglesia católica de Tocoa. Reiteró su tolerancia hacia las críticas y agresiones, al recordar el ataque a pedradas que sufrió hace unos meses por aprobar un proyecto eléctrico y otros relacionados con minería.

Juan Antonio López, defensor del medio ambiente, fue asesinado la noche del sábado 14 de septiembre después de salir de la iglesia.

El Ministerio Público citará al párroco Carlos Orellana para que brinde información sobre su denuncia. Mientras tanto, la Policía ofrece una recompensa de 500 mil lempiras por datos que conduzcan a los responsables del crimen.

La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, la Iglesia Católica, y organizaciones nacionales e internacionales exigen una investigación exhaustiva.