La infancia de Alva Rivera transcurrió, en parte, entre cueros, pegamentos, tachuelas y decenas de libros.

Con la misma pasión con la que le dio forma a uno que otro calzado, cuando su padre se lo permitía, devoraba hojas de diversos volúmenes, especialmente de Irving Wallace . Así fue creciendo en su natal Colinas, Santa Barbara, la hoy comisionada de la Unidad de Política Limpia, Alva Rivera, una mujer que se define como una luchadora por la transparencia.

Y en esa batalla lleva más de una década, fue secretaria general del Tribunal Superior de Cuentas, en donde la abogada asegura, vio nombres de personajes que malversaron recursos y ahora se postulan a cargos de elección popular, pero desde su nueva trinchera le toca contarle las costillas, pues en su nuevo cargo le corresponde fiscalizar los gastos de campañas de los políticos.

"Soy el criterio que los políticos no debería de utilizar recursos privados", dijo Rivera sin ambages, quien no oculta su afinidad por Partido Nacional, un sentimiento que nación desde la adolescencia cuando connotados "cachurecos" se quedaban a dormir a la casa de sus padres

La sección En Primera Plana, de Tunota.com, conversó con Alva Rivera sobre sus orígenes, decepciones y desafíos en la siguiente entrevista:

¿Qué la hizo salir de su natal Colinas, Santa Bárbara, a Tegucigalpa?

Buscar trabajo, llegué a Tegucigalpa en 1984, el 1 de enero de 1984, y continuar con mis estudios en la UNAH en donde me gradué de abogada. Originalmente, mi primer trabajo fue se secretaria, aunque mi profesión era perito mercantil, pero lo que primero que encontré fue un interinato como secretaria sin conocer una máquina, eso fue la cooperativa de vivienda Fehcovil, pero solo duré tres meses.

Después entré a laborar en inversiones generales, que eran las tiendas libres en el aeropuerto, ahí estuve aproximadamente siete años.  Trabajar en el puerto libre me permitió conocer muchas personas.

¿Había mucha necesidad en su casa de salir a buscar trabajo?

Por su puesto, viniendo de una familia numerosa, todos teníamos aspiraciones de seguir estudiando, sabíamos que era necesario encontrar trabajo para continuar con nuestros estudios porque nuestros padres no tenían la capacidad económica. Yo soy la mayo de ocho hermanos y tengo una hija que es el amor de mi vida que también es abogada y trabaja en la Procuraduría General de la República, se llama Julie Alexandra Alvarenga Rivera.

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Junto a su madre y su hija, parte de su núcleo familiar que es pilar en la vida de Alva Rivera.

¿A qué se dedicaban sus padres?

Mi padre era zapatero y mi madre ama de casa, los tiempos eran lindos en el pueblo. Yo añoro el trabajo de mi padre, después que salgo a Tegucigalpa él se dedicó al comercio. Pero su fuerte fue la zapatería, el tenía una zapatería y en mis recuerdos está que yo siempre soñé que yo siempre iba a poder elaborar un par de zapatos.

¿Puede hacer zapatos?

Digo que sí, puedo hacer zapatos, un zapato llevaría pegamento, tachuela, plantilla. Yo aprendí con solo ver a mi padre, aprendí perfectamente porque lo que se usaba era la estructura, luego venía la horma, se le daba forma con la máquina, luego el pegado, la plantilla y el tacón si llevaba.

¿Qué tan difícil fue el cambio de vivir en el pueblo a la ciudad?

No, tengo una prima, Marlen Perdomo de Zelaya, la esposa de José El pecho de águila Zelaya, y su hermana que vivían acá y vengo a vivir con ellos y se facilitaron las cosas, el hecho de ser unidos en la familia es lo que permite tener ese tipo de oportunidades porque, sino, hubiera sido mucho más difícil. Ellos me dieron la seguridad en el hogar que ellos tienen.

¿Y la carrera de derecho por qué la estudió?

Bueno, siempre me gustó el tema de la lectura que siempre me inculcó mi papá, tenía bastante interés por los libros y desde muy pequeña, estando en la secundaría leía libros, Crimen y castigo, bueno, los libros que mi papá tenía y que me ponía a leer como los libros de Irving Wallace, y ese deseo de comentar y creer en la justicia y en la ayuda que requerimos mucho para atender las necesidades, tanto en la familia como para ayudar a los demás, en los casos. Y también vi la apertura en la carrera de derecho las oportunidades laborales. Me encantó siempre el derecho mercantil. Como yo trabajaban, iba corriendo a las seis de la tarde para recibir clases o matriculaba los sábados, me gradué en 1992.

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En 2002, Rivera culminó una maestría en derecho empresarial en Unitec.

Saqué una maestría en Unitec sobre derecho empresarial en 2002 y tengo dos diplomados, uno en formación en gestión de servicios públicos en procesos de cambio 2003 en Suecia, por Asdi y otro en Alemania en 2005, sobre fomentos de sistemas de información orientados al empleo por la IN WENT Mannheinn.

Pero me gustó mucho el negocio también, tuve una boutique junto con una prima, era un negocio de compra y venta de mercadería.

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La comisionada de la Unidad de Política Limpia trabajó en Ingesa, una tienda libre en el aeropuerto Toncontín, el segundo empleo que tuvo.

¿Dónde tuvo la tienda?

En frente del hotel Plaza San Martín, se llamó Boutique Saint Martin, siempre fuimos famosas por traer zapato español, traído directamente de España, teníamos buena clientela, pero los tiempos fueron cambiando y luego me metí al campo político.

¿Cómo se involucró en la política?

Pues, fíjese, esto viene desde pequeña, en las casas de las familias siempre se realizaban las reuniones políticas del Partido Nacional.

¿Qué figuras del Partido Nacional recuerda que llegaban a su casa?

Tuve la oportunidad de conocer, cuando yo tenía 14, 15 años, al abogado Zúñiga Agustinus, al abogado Nicolás Cruz Torres, Mario Rivera López, Armando Velásquez Cerrato.

En la casa de mi tía, en la casa de mi mamá y en la casa de un médico de un pueblo disponían las casas para que ellos se alojaran. Eran momentos en los que hacían política muy cercana al pueblo y dormían en las casas del pueblo. Y como antes el voto no era domiciliario iban a traer a las personas para que fueran a ejercer el sufragio el día de las elecciones y uno compartía con ellos, había mucho qué hacer esa noche previa, se daba cena.

¿Fue candidata para algún cargo?

Fui candidata a diputada suplente para las elecciones de 2005, suplente del pastor Mario Tomás Barahona el propietario, a él lo inhabilita por ser pastor el Tribunal Supremo Electoral y tras una negociación quedó el hijo y yo siempre como suplente.

Antes, hasta 2005, trabajé el Servicio Civil como enlace con Modernización del Estado y conocer el Servicio Civil fue algo muy bueno, estuve de 2000 a 2005.

Estuve incorporada en el Congreso, fue una gran escuela uno llega con grandes ideas de cambiar el mundo.

¿Vio el tilín-tilín (sobornos a diputados) que denunció el presidente del Congreso Rafael Pineda Ponce?

No, Pineda Ponce ya no estaba, pero el tilín-tilín mis ojos no lo vieron

¿Hay tilín-tilín en el Congreso?

No lo puedo asegurar, para eso están los entes investigadores, lo que si lo pude decir es que nadie desconoce que el Congreso, en el tiempo en el que yo estuve, 2006-2010, se iba a Casa Presidencial, porque el presidente Manuel Zelaya (2006-2009) se daban los famosos, el Fondo de Desarrollo Departamental, se entregaban para proyectos y, efectivamente…a los suplentes se los daban, una vez nos dieron 50 mil lempiras y, gracias a Dios beneficiamos comunidades como Talanga, Lepaterique.

¿Y en el Tribunal Superior de Cuentas cuál fue su periodo?

Yo entré al Tribunal de Cuentas el 26 de enero de 2010 y estuve siete años como secretaria general en el pleno de magistrados de Miguel Ángel Mejía, Jorge Bográn y la presidente Daysi de Anchecta.

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Rivera, en sus años mozos, fue reina de belleza en una feria en su natal Colinas, Santa Bárbara.

¿Por qué es tan difícil probar el enriquecimiento ilícito?

Mire, siempre ha sido un tema bien interesante, la verdad es que las investigaciones que hace el Tribunal por enriquecimiento ilícito casi siempre son producto de las denuncias que puede enviar el Ministerio Público, el Consejo Nacional Anticorrupción.

El proceso de investigación es un verificable en de la declaración jurada que ha presentado de sus egresos e ingresos y si ha presentado el producto de eso no hay problema, la complejidad es cuando el Tribunal le toca verifica con el Sistema de Administración de Rentas, al Instituto de la Propiedad, ir a verificar al campo.

Creo también el fortalecimiento institucional y las capacidades de los auditores en numero no ha sido fuerte, se ha tratado en los últimos años, en lo que yo tengo conocimiento de fortalecer esa área para que la investigación sea más científica, más ágil y no caer en esas incongruencias que las investigaciones no lleven el sustento fuerte, se debe mejorar, pero sigue sin verse mejores resultados.

¿Cuáles fueron sus mayores frustraciones en el Tribunal?

En lo personal, creo que se puede a ver mucho más, existen rendición de cuentas más oportuna, el hecho que se tenga que estar verificando cada tres años a las corporaciones, por el número (cantidad de alcaldías, son 298) es desgastante.

Creo que nos hace falta bastante la cultura de la rendición de cuentas, como secretaria general no me tocaba elaborar informes; sí conocer en pleno las resoluciones, pero en calidad de fedatario se da cuenta de tantas cosas y al ver tanto informe que se elabora, pasan a los estrados judiciales, y pasan al olvido y no concluyen con una resolución favorable para el Estado.

¿Qué tan profunda conoció la corrupción al estar en el Tribunal?

Sí, es tan profunda, hay tanta necesidad de transparentar, no que haya corrupción en el Tribunal, lo que conozco del Tribunal es bastante grande, estamos en deuda con la sociedad, hay mucho por hacer, los entes contralores, su fortalecimiento institucional es tan necesario, su trabajo es muy incomprendido porque su legislación le da hasta dónde puede llegar, pero todo pasa porque las auditorías sean exhaustivas.

¿Qué fue lo que más lo sorprendió del nivel de corrupción?

(Primero exclama y tras varios segundos de pausa responde) Ah…hay gente que tiene responsabilidades que están problemas y aun así persisten en las prácticas corruptas…en seguir en cargos y seguir en prácticas corruptas, como que no pasa factura que se sienta señalado, se sienta comprometido con un proceso de la investigación que tenga, sino que continúan en la función pública y no hay aprendizaje por parte de ellos.

¿Esos funcionarios que vio malversar fondos cuando estuvo en el Tribunal están de candidatos ahora?

Sí.

¿Muchos?

Algo.

¿Y sus casos quedaron en impunidad?

Pues siguen ahí, los casos están en los estrados judiciales.

¿Qué pasa por su mente cuando está en el proceso de revisión de cuentas de los candidatos, mira sus nombres y ese mismo nombre lo miró involucrado en el caso de corrupción?

Yo llegué en 2019 a la Unidad de Política Limpia, recién vamos a comenzar con el proceso de fiscalización del financiamiento de las campañas del proceso primario, se ha iniciado con el llamado a los sujetos obligados, primero, a capacitarlos en la ley, la responsabilidad que tiene en la rendición de cuentas.

La Unidad no está para prejuzgar, se revisan los informes que nos den los sujetos obligados, pero nosotros hacemos lo nuestro porque la auditoría tiene que tener ese ojo clínico, ese ojo crítico para revisar todo el manejo de recursos.

¿Le pueden contar las costillas a todos los políticos con tan poca logística en la Unidad?

Bueno, se espera tanto de la Unidad, pero la ley le da limites, el cuerpo de auditores que se tiene es pequeño, el presupuesto es de apenas 30 millones, estamos en una casa ( la oficina), no tenemos un edificio…pero estamos haciendo una buena utilización de los recursos y el Poder Ejecutivo  nos ha apoyado con un presupuesto electora con el que pretendemos  fortalecer el área de auditoría, legal, de tantas cosas que carece la unidad y tenemos alianza con los cooperantes  y para el proceso electoral esperamos tener una plataforma informática que usan en otros países Colombia, los sujetos obligados podrán en tiempo real ingresar su información.

El dinero en la política no es malo, es más, soy el criterio que los políticos no debería de utilizar recursos privados.

¿Qué aspiración tiene?

Ser abuela, ver a mis nietos

Perfil de Alva Rivera:

Nombre: Alva  Binicia Rivera Rodríguez

Profesión: Abogada con maestría en derecho empresarial

Lugar de nacimiento: Colinas, Santa Bárbara

Fecha de nacimiento: 6 de mayo de 1963

Madre: Clariselba Rodríguez

Padre:  Álvaro Rivera Vindel

Estado civil: soltera

Hija: Julie Alexandra Alvarenga Rivera (abogada)

Un hobby:  Caminata, la televisión y los partidos de la Selección Nacional.