El analista Omar García lanzó fuertes críticas este jueves en Frente a Frente contra los políticos tradicionales de Honduras, a quienes responsabilizó directamente de contribuir al aumento de la pobreza y la desconfianza generalizada en las instituciones de Estado.
"Los políticos tradicionales son los culpables de esta pobreza. Ocho de cada diez hondureños son pobres; cuando yo nací eran seis, hoy son ocho. Yo soy un hombre de 61 años y viví gobiernos militares y gobiernos civiles", expresó García.
Honduras ocupa el segundo lugar en la lista de países con mayor pobreza extrema y moderada de América Latina, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
No obstante, el Instituto Nacional de Estadística informó el 28 de noviembre del presente año que la pobreza en Honduras se redujo de 64.1 % a 62.9 % y le atribuyó esa reducción a la inversión pública y a la reactivación de la economía. Mientras que la pobreza extrema pasó de 41.5 % a 40.1 %.
Desconfianza en las instituciones
García también resaltó la desconfianza de los hondureños hacia el aparato estatal del país, que continúa dejando una pésima imagen de Honduras ante la comunidad internacional.
"El 80 % de los hondureños dice que las elecciones en Honduras son fraudulentas. El 18 % no confía en el gobierno actual del Poder Ejecutivo y Legislativo, y el Consejo Nacional Electoral es el último en la cola de toda Latinoamérica como la institución menos confiable en su país", señaló.
El analista hizo un llamado a la ciudadanía a participar activamente en la democracia como un camino para generar cambios.
"La democracia es el mejor camino para mejorar todo. La democracia somos todos, tu voto cuenta", enfatizó.
Para las elecciones del 2025 en Honduras, más de 5 millones de hondureños están habilitados para ejercer el voto, según datos del Consejo Nacional Electoral.
Necesidad de un diálogo nacional
A las declaraciones de García se sumaron las del sacerdote Ovidio Rodríguez, quien destacó que para efectuar un cambio en Honduras se requiere un esfuerzo conjunto a través de un diálogo nacional que reúna a las fuerzas sociales, económicas, políticas y religiosas.
"Creo que hacer ese plan de reunir las fuerzas sociales, económicas, políticas, religiosas, de sentarnos en un diálogo de comunión y comunicación, de ver qué desafíos tenemos de inmediato, qué tenemos que solucionar y el camino del diálogo, tomando gente que tenga capacidad de análisis y de ejecución", comentó.
Rodríguez señaló que una de las dificultades que enfrenta el actual gobierno, específicamente para lograr un cambio, es la falta de personal capacitado.
"El gobierno ha perdido buenos ministros, (...) Y se ha quedado con gente inexperta. Eso nos hace fracasar también", afirmó.
El sacerdote también compartió un ejemplo de esta problemática. "Creo que se ha dejado al margen gente muy capacitada, y se lo digo con conocimiento de causa: alguien que trabajaba en una esfera alta del gobierno mejor se salió porque le mandaron gente que no había hecho ni noveno grado a enseñarle computación, a enseñarle cómo hacer un registro, cosas de ese tipo", explicó.
Ambas voces coinciden en la urgencia de implementar cambios estructurales en el país para superar la desconfianza en las instituciones y avanzar hacia un futuro más esperanzador para los hondureños.
