Las mujeres pioneras de Honduras comenzaron a abrir camino cuando estudiar Medicina era excepcional y ver a una ingeniera parecía improbable.

Llegar a dirigir Seguridad, la Corte Suprema o la Presidencia todavía estaba lejos, pero las puertas comenzaron a abrirse y no ocurrió de golpe ni en una sola generación.

Algunas tuvieron que entrar a aulas prácticamente llenas de hombres; otras llegaron a instituciones que jamás las dirigió una mujer.

Décadas después, otras cruzaron barreras diferentes: arbitraron fútbol masculino, entraron a especialidades militares o llevaron la bandera hondureña hasta la cima más alta del planeta.

Son mujeres pioneras de Honduras unidas por una circunstancia: llegaron donde ninguna hondureña llegó antes.

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Las primeras puertas se abrieron en las aulas para las mujeres

Mucho antes de que una mujer gobernara Honduras, la batalla estaba en otro sitio: las aulas.

La UNAH sitúa en la década de 1920 el comienzo del acceso femenino a la educación universitaria y registra posteriormente los nombres de las primeras graduadas en distintas facultades.

Una de aquellas pioneras fue Corina Barahona Carrasco, primera graduada de Química y Farmacia en 1933.

Historia mujeres pioneras
Corina Barahona Carrasco abrió camino en las aulas universitarias al convertirse en la primera mujer graduada de Química y Farmacia en Honduras. Foto: cortesía.

Después aparecerían nombres que romperían barreras en Medicina, Derecho, Ingeniería y Economía.

En 1947 llegó el turno de Marta Raudales Alvarado, fue la primera mujer egresada como doctora en Medicina y Cirugía de la entonces Universidad Central de Honduras.

Su fotografía de 1941 ayuda a dimensionar lo que aquello significaba: Marta aparece como la única mujer entre los estudiantes de Medicina.

La discriminación continuó incluso después.

La propia Raudales contó años más tarde que le negaron realizar su internado y trabajar en Salud Pública por ser mujer.

Terminó viajando a Panamá para continuar su formación y luego regresó al país, su título abrió una puerta que ya no volvería a cerrarse.

Marta Raudales
Marta Raudales Alvarado hizo historia en 1947 al convertirse en la primera mujer graduada como doctora en Medicina y Cirugía en Honduras. Foto: cortesía.

Derecho e Ingeniería dejaron de ser territorio exclusivamente masculino

Otra barrera cayó con Alba Alonso de Quesada, la UNAH la registra como la primera abogada graduada de la Facultad de Derecho y Jurisprudencia.

Mientras Irma Acosta de Fortín aparece como la primera ingeniera graduada de la Facultad de Ingeniería, en 1952.

Aquellos nombres muestran la velocidad con que comenzó a cambiar la universidad hondureña.

En pocos años, mujeres que habían tenido que luchar simplemente por ocupar un pupitre comenzaron a salir de las aulas con títulos para ejercer profesiones consideradas durante generaciones espacios masculinos.

Marta podía ejercer Medicina. Alba podía ejercer Derecho. Irma podía ejercer Ingeniería.

Lo excepcional empezaba lentamente a convertirse en precedente.

mujeres pioneras
Alba Alonso de Quesada abrió camino en el Derecho, mientras Irma Acosta de Fortín hizo lo propio en la Ingeniería, dos profesiones entonces dominadas por hombres. Fotos: cortesía.

De las profesiones al poder

La siguiente frontera estaba fuera de la universidad, las mujeres ya podían convertirse en profesionales, pero llegar a los grandes centros de decisión política, económica y judicial era otra historia.

Alba Nora Gúnera de Melgar rompió más de una barrera, ella fue la primera mujer en ejercer la Alcaldía del Distrito Central, entre 1990 y 1994.

En 1997 encabezó la papeleta presidencial del Partido Nacional, convirtiéndose en la primera hondureña candidata a la Presidencia en unas elecciones generales.

No ganó aquella elección, pero desde entonces una candidatura presidencial femenina dejó de ser una posibilidad teórica.

Alba Nora Gúnera
Alba Nora Gúnera de Melgar abrió camino en la política hondureña: dirigió la Alcaldía del Distrito Central y llegó a disputar la Presidencia. Foto: cortesía.

Elizabeth Chiuz entró a Seguridad

Poco después otra mujer llegó a un despacho especialmente asociado al poder masculino.

La abogada Elizabeth Chiuz Sierra quedó al frente de la Secretaría de Seguridad durante el gobierno de Carlos Roberto Flores.

Su llegada coincidió con un momento particularmente importante: Honduras estaba reorganizando la conducción de la Policía Nacional.

La historia institucional de la Policía documenta que el traslado hacia la nueva estructura se materializó en diciembre de 1998 y señala a Elizabeth Chiuz como titular de Seguridad en aquel momento.

Chiuz quedó así ligada a una generación de mujeres que ya no solamente ingresaba al Estado.

Comenzaba a ocupar despachos desde los cuales se tomaban decisiones en áreas tradicionalmente conducidas por hombres.

Elizabeth Chiuz
Elizabeth Chiuz Sierra hizo historia como la primera mujer al frente de la Secretaría de Seguridad, durante una etapa clave de transformación de la Policía Nacional. Foto: cortesía.

Una mujer llegó al Banco Central

La economía también tuvo su momento y los documentos del propio Banco Central permiten reconstruir que Victoria Asfura de Díaz llegó a la presidencia del BCH después de haber integrado su directorio.

La memoria institucional de 1998 todavía registra a Emin Barjum Mahomar como presidente y a Victoria Asfura como directora.

Para 2001, la situación cambió y documentos del BCH de ese año ya llevan la firma de Victoria Asfura de Díaz como presidenta del Banco Central de Honduras, junto a Gabriela Núñez de Reyes, entonces ministra de Finanzas.

Victoria Asfura

La justicia también rompió su techo

El Poder Judicial tampoco permaneció ajeno al cambio y con el paso de las décadas.

En 2002, Vilma Cecilia Morales Montalván abrió otra puerta histórica al convertirse en la primera mujer en presidir la Corte Suprema de Justicia de Honduras.

Su elección la llevó a encabezar el Poder Judicial durante el período 2002-2009, un espacio que hasta entonces había estado exclusivamente en manos de hombres.

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Vilma Cecilia Morales Montalván hizo historia en 2002 al convertirse en la primera mujer en presidir la Corte Suprema de Justicia de Honduras. Foto: cortesía.

De una candidata a la primera presidenta

La barrera política más alta tardaría todavía varios años en caer y después de la candidatura presidencial de Alba Nora Gúnera en 1997, otras mujeres competirían por alcanzar la Presidencia.

Finalmente, las elecciones generales del 28 de noviembre de 2021 colocaron a Xiomara Castro en un lugar que ninguna mujer había ocupado.

Se convirtió en la primera mujer electa presidenta de Honduras, transcurrieron décadas desde que las primeras hondureñas comenzaron a disputar espacios universitarios y políticos.

Ahora una mujer llegó al máximo cargo del Estado.

Xiomara Castro
Xiomara Castro rompió la barrera más alta del poder político al convertirse en 2022 en la primera mujer en asumir la Presidencia de Honduras. Foto: cortesía.

Melissa Borjas entró donde jugaban los hombres

Pero las primeras no aparecen solamente en oficinas públicas, el fútbol hondureño también tuvo su propia frontera.

Melissa Borjas Pastrana se convirtió en la primera mujer en arbitrar un partido de la máxima categoría masculina de Honduras.

Para entonces ya era árbitra FIFA y tenía experiencia internacional, pero todavía no había dirigido en la principal liga de su propio país.

La FIFA recuerda que las redes sociales comenzaron a cuestionar precisamente esa contradicción: Borjas tenía reconocimiento fuera de Honduras, pero no recibía la oportunidad en la Liga Nacional.

Cuando finalmente llegó, dejó otro precedente.

Melissa Borjas

Jessica Baires abrió otra puerta en el Ejército

Las Fuerzas Armadas también guardan uno de esos nombres, la subteniente Jessica Baires se convirtió en la primera mujer zapadora del Ejército de Honduras, según la propia institución militar.

Su formación incluyó cursos militares especializados y paracaidismo, además de una extensa trayectoria deportiva.

Otra especialidad históricamente asociada a hombres tenía por primera vez nombre de mujer.

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Jessica Baires abrió camino dentro de las Fuerzas Armadas al convertirse en la primera mujer zapadora del Ejército de Honduras. Foto: cortesía.

Y Dora Raudales llegó hasta donde Honduras nunca había llegado

Algunas puertas no están en edificios y a veces están a 8,848 metros sobre el nivel del mar.

El 20 de mayo de 2024, Dora Raudales alcanzó la cima del Monte Everest y se convirtió en la primera mujer hondureña en conseguirlo.

Comenzó a practicar montañismo pocos años antes y tuvo que prepararse física y mentalmente para enfrentar temperaturas extremas y semanas de aclimatación.

Cuando llegó a la cima desplegó la bandera de Honduras y antes que ella, ningún hombre o mujer hondureña había llegado allí.

Fue Ronald Quintero quien se convirtió en 2022 en el primer hondureño en escalar el Everest.

Dora hizo historia dos años después como la primera hondureña.

Dora Raudales, mujeres pioneras

No comenzaron en el mismo lugar ni enfrentaron las mismas barreras

Las separan generaciones, pero Marta Raudales tuvo que demostrar que una mujer podía estudiar Medicina cuando incluso le negaban oportunidades por su sexo.

Irma Acosta entró en Ingeniería, Alba Nora Gúnera disputó espacios políticos y Elizabeth Chiuz llegó a Seguridad.

Victoria Asfura encabezó el Banco Central, mientras Melissa Borjas entró con un silbato a una cancha de fútbol masculino.

Jessica Baires conquistó una especialidad del Ejército y Xiomara Castro llegó a la Presidencia.

Dora Raudales subió hasta el techo del mundo y sus historias son distintas y ocurrieron en épocas diferentes, pero comparten una palabra que cambia el significado de todo lo que vino después: primera.

Porque ser la primera no significa que ninguna otra pueda llegar, significa exactamente lo contrario.

Después de ellas, ya nadie podía decir que una hondureña nunca lo hizo.

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