El Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) ha sido, durante más de dos décadas, una herramienta humanitaria que protegió de la deportación a miles de hondureños en Estados Unidos, tras el paso del huracán Mitch en 1998.

Sin embargo, el gobierno de Donald Trump decidió este lunes ponerle fin, al considerar que Honduras ya no cumple con las condiciones extraordinarias que justificaron su designación.

Según cifras oficiales, unos 55 mil hondureños estaban amparados bajo el TPS desde la última prórroga del 6 de enero de 2024 hasta el 5 de julio de 2025.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) argumentó que el país ha experimentado mejoras significativas. "Nuevos proyectos de infraestructura están por transformar a Honduras y crear empleos", cita el documento oficial que justifica la cancelación.

VEA: Estados Unidos pone fin al TPS para 55 mil migrantes hondureños

Desde el gobierno hondureño, el vicecanciller para Asuntos Migratorios, Antonio García, dijo que, entre otros argumentos expuestos por Estados Unidos para finalizar el TPS, se incluyó que "Honduras tiene inversión, turismo, que el país está bien".

"Estos argumentos no los compartimos", dijo García, al mencionar también que quedan recursos legales para revertir la decisión, pero no a través del gobierno de Honduras, sino de organizaciones de migrantes o a nivel personal de los afectados.

García agregó que "un juez decidirá si confirma la cancelación o la suspende, como ocurrió recientemente con Haití".

Migrantes enfrentan el riesgo de deportación

Isaac Dubón, dirigente de la Alianza de Tepesianos, advirtió que la notificación de Estados Unidos es clara: los hondureños acogidos al TPS tienen 60 días para abandonar el país, de lo contrario, podrían ser detenidos para su deportación.

"Lo que nos espera es un litigio, una lucha en las cortes federales, confiando en Dios que esta acción tenga efecto", expresó Dubón, quien considera que los hondureños son víctimas de persecución "de un gobierno que no nos quiere en este país".

Contó que algunas asociaciones celebraron una aparente extensión automática del TPS, pero "yo les decía que había que esperar una notificación oficial".

Desde su primer mandato, Trump intentó eliminar este estatus para migrantes de países como Honduras El Salvador, Haití, Nicaragua, Venezuela, Nepal y Sudán. La administración de Joe Biden había mantenido las extensiones, pero esta vez, el DHS confirmó su cancelación para la mayoría.

Reacciones y críticas ante eliminación del TPS

El vicecanciller García aseguró que el gobierno de Xiomara Castro "hizo todo lo que estaba a su alcance, desde la presidencia hasta las embajadas". Añadió que la decisión de las autoridades estadounidenses no fue exclusiva contra Honduras.

Agregó que en el caso de El Salvador, que sí recibió una nueva ampliación de 18 meses, del 10 de marzo de 2025 al 9 de septiembre de 2026, fue otorgada por el expresidente Joe Biden.

Para el analista Graco Pérez, el trasfondo de la decisión podría estar vinculado a la política exterior del país, por la cercanía del gobierno de Castro con Venezuela, Cuba, Nicaragua, China y Rusia.

Pérez también advirtió sobre un posible drama humano por el regreso masivo de migrantes y un impacto económico por los gravámenes a remesas y exportaciones.

Por su parte, el analista Omar Andrés García señaló que será el próximo gobierno hondureño quien deberá prepararse para atender a los retornados.

El diputado del PSH, Carlos Umaña, responsabilizó al gobierno actual por el fin del programa: "Van a pasar a la historia como el gobierno que permitió que el TPS terminara por malas negociaciones".

"Es muy triste. Tengo familiares bajo el TPS y vamos a sufrir lo que se viene", lamentó.

"Es grave lo que estamos viviendo, es responsabilidad exclusiva del gobierno de Xiomara Castro y su candidata Rixi Moncada, por no tener una política internacional clara", comentó por su lado el diputado y exprecandidato presidencial del Partido Liberal Jorge Cálix.

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