El secretario de Educación, Arnaldo Bueso, hace una pausa en la agenda. Acepta estar EN PRIMERA PLANA en tunota.com. Está listo para abrir algunos de sus secretos.

Tiene una amplia experiencia gerencial en sociedad civil al frente de Care y Foprideh, entre otras. Ingeniero Forestal de profesión, nos cuenta como su labor profesional ha estado estrechamente relacionada con el tema forestal y la educación.

Arnaldo Bueso Hernández, nació en Concepción del Norte, Santa Bárbara, zona occidental de Honduras.

Es un hijo único que nació un 6 de marzo de 1970, del matrimonio de Arnaldo Bueso Gómez y Buenaventura Hernández, ambos de profesión docente.

Ahora conocemos ese lado del gusanillo político, el salto de la sociedad civil al servicio público y aquel recordado apodo cuando en Honduras cobró vigor una ley que ordenaba pagar impuestos por la tenencia de animales silvestres en los hogares.

¿Era consentido por ser hijo único?

En algún momento lo escuché decir en el pueblo, aunque no me veo así. Estudié en la Escuela Miguel Ángel Bueso, que lleva el nombre de mi abuelo paterno y el primer año de ciclo común en el Instituto Manuel Hernández Madrid, que lleva el nombre de mi abuelo materno, este es un privilegio que pocos tenemos en el mundo.

¿Qué pasa en la secundaria?

En segundo año, mis padres me envían a Tegucigalpa y estudio en el Instituto San Francisco. Para tercer año, regreso a Santa Bárbara, pero estudio en Quimistán. Ya en el bachillerato, regreso a Tegucigalpa y viví con mi hermano el doctor Sady Bueso y estudié en el Instituto Evangélico Virginia Sapp.

Fue una experiencia interesante, aunque al principio fue duro, extrañaba a mi madre y mi padre, no obstante, conocí a muchos amigos.

Al terminar el colegio, apliqué para una beca para Escuela Nacional de Ciencias Forestales (Esnacifor), ahora, Universidad Nacional de Ciencias Forestales (Unacifor)

¿Es verdad que de allí salió con título y casado?

Sí, en la Esnacifor conocí a mi primera esposa, y nacieron mis hijos mayores; Noelia y Arnaldo. Estábamos muy jóvenes.

Al egresar de Esnacifor, comienzo a trabajar en un proyecto de desarrollo forestal de Usaid (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) en Olancho por un periodo de año y medio.

Estando allí, contemplé la oportunidad de obtener becas y apliqué para estudiar ingeniería en Idaho.

Al regresar a Honduras en 1996, entro a Cohdefor -(Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal), ahora conocido como Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal, Áreas Protegidas y Vida Silvestre (ICF)- como jefe regional noroccidental, el más joven hasta entonces, apenas contaba con 25 años.

Y luego pasa a otras áreas ¿no? Pero, ¿y el amor?

Sí, en 2001 apliqué para gerenciar un proyecto agroforestal con Care Internacional, lo que me abre las puertas a laborar con la sociedad civil.

Ya en la privada, ese mismo año me casé con Mirtha. Ella venía también de un matrimonio anterior y tenía unos gemelos, entonces de la noche a la mañana cambia la historia y tenemos 5 hijos; Noelia la mayor, Arnoldo, los gemelos Eduardo y Geovany y por último Sebastián, el menor de 16 años  

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¿Cómo fue su paso por Care?

Trabajé en varios proyectos. En 2008 me convertí en el primer hondureño en ostentar el cargo, ya que solo extranjeros han dirigido la oenegé en los más de 50 años de presencia de Care en Honduras. Estuve 2 periodos consecutivos en los que adquirí mucha experiencia, en articular con otras oenegés, esfuerzos para mejorar la vida de las personas.

¿Y entonces se va a la política?

En 2016, el presidente (Juan Orlando) Hernández me invita a participar en la campaña, y asumí el reto de buscar una posición donde tuviera poder de decisión en temas del país. Entonces le apuesto a ser precandidato a diputado por Francisco Morazán y salgo electo.

Ya para los comicios generales (2017) la cosa se complicó. Yo saqué cerca de 200 mil votos, pero quedo fuera por cociente electoral que beneficia a candidatos de partidos minoritarios.

¿Y vuelve al Instituto de Conservación Forestal?

Al ganar las elecciones, el presidente Hernández me invita a ser parte de su gabinete. Yole dije: ‘presidente, ese capítulo del ICF lo cerré hace años’, pero al final acepté.

El día de mi juramentación, al salir me fui a una reunión al ICF con todo el equipo de trabajo y en 10 minutos estaba nuevamente enamorado del sector forestal.

Se hizo famoso el apodo del “ministro terror de los pericos” ¿no?

Interesante lo que se recuerda. Son de esas situaciones más allá del trabajo realizado. El tema de los impuestos no es algo que su servidor generó, ya existía desde 2011, aunque casi nadie sabía y el objetivo era realizar un registro sobre la tenencia de animales silvestres en viviendas.

Mi deber como ministro fue divulgar la medida y eliminar el impuesto que hasta ese momento se estaba cobrando, incluso devolver el dinero a quienes lo habían pagado, además de crear conciencia que estos animales silvestres, su habitad es el bosque, no una jaula en las casas.

Yo creo que al final se logró el objetivo, aparte que me apodaran el “ministro terror de los pericos”, se visibiliza el trabajo de ICF con la vida silvestre, del cual hay en la actualidad un excelente registro.

Entonces, valió la pena o no el sobrenombre. Es irrelevante.

Llega entonces a la secretaría de Educación, ¿cómo surge un cambio tan radical?

En diciembre de 2018, como a las 5:00 de la mañana, recibo una llamada del presidente Hernández en la que me dice que está satisfecho con mi labor en el ICF. Yo, entonces pienso que me va a ratificar en el cargo, y me sorprende cuando me dice que quiere que lo apoye en la secretaría de Educación.

Fue impactante. Él me explicó que sabía de mi trabajo en el tema de educación en la sociedad civil y como servidor público, acepté.

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¿Qué fue lo primero que hizo al llegar a la secretaria de educación? ¿Fue una bienvenida difícil?

Abrir la puerta del despacho para entrar en espacio de dialogo con los gremios magisteriales y pocas semanas después, se da el paro nacional de educación que termina en una propuesta de dialogo nacional por la educación que era lo que se estaba haciendo al inicio de mi gestión.

En esas mesas de trabajo, hubo resultados importantes como el concurso docente que asignó más de 5 mil plazas, así como, el tema del ajuste salarial.

¿Cómo es su relación actual con estos gremios?

Actualmente la relación con los colegios magisteriales es de trabajo, necesitamos sentarnos, hay problemas y obstáculos, pero estamos avanzando.

¿Cuáles son los pasatiempos que le apasionan?

La música siempre ha estado en mi vida. A los 10 años un muchacho que trabajaba para mi padre, tocaba la guitarra mientras asoleaba el café, entonces le dije a mi padre que me regalara una guitarra. Con el tiempo tomé clases de guitarra y de canto, lo que hice también en Estados Unidos donde con amigos latinos formamos la banda “Andinos”.

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¿Y cómo les fue en esa experiencia?

Tuvo éxito en los lugares que nos presentábamos los fines de semana y sí, consideré hacer música profesionalmente, pero eran otros tiempos con oportunidades limitadas y mi formación profesional iba por otro lado.

Al regresar a Honduras continué con la música, primero con un dueto con un amigo tico y posteriormente con una banda llamada “Cautivos”, con las que hicimos nuestra última presentación en enero de 2020 en el Festival del Frío en Intibucá.

Este conocimiento me ayudó a producir el mayor evento musical de Honduras, el “Honduras Canta”, el que en su primera edición hizo audición a más de 200 bandas de todo el territorio hondureño, resultando 3 ganadores; 9.14 de La Lima, 180 Worship y Et'nca.

En la segunda edición era “Honduras Canta Solista”, resultan 3 mujeres ganadoras; en esa oportunidad vimos a una jovencita de 14 años con un gran potencial, aunque muy tímida. Años después se destacó en el famoso programa La Academia en México, se trata de la popular y talentosa Angie Flores, esa es una de las mayores satisfacciones que me llevo.

¿Y en deportes, qué aficiones tiene?

Practico el tenis y tengo la bendición de practicarlos con mi hijo menor, quien tiene un excelente nivel.

El futbol me apasiona, soy olimpista de corazón y apoyo al 100 a la Selección de Honduras. Cuando podemos, vamos con mis hijos al estadio para disfrutar de este maravilloso deporte.

Arnaldo Bueso En Primera Plana

Las motos también me gustan, al principio por mi trabajo debía trasladarme en moto, con el tiempo se fue convirtiendo en una pasión, creo que he tenido 27 motocicletas. Este pasatiempo me ha llevado a viajar por Centroamérica, México y Estados Unidos, una aventura que comparto con mi esposa ya que ella me acompaña a estos viajes.

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