Tanto los analistas Oliver Erazo y Raúl Pineda Alvarado coinciden en que el llamado del fiscal general Johel Zelaya a los mencionados en los juicios en Nueva York presenta varios escenarios.

El analista Raúl Pineda Alvarado opina que este llamado a declarar es un acto político más que procesal, ya que los implicados no se auto incriminarán ni aportarán pruebas contundentes.

Los escenarios

Primero, desde el punto de vista institucional y constitucional, que el Ministerio Público investigue o llame a cualquier ciudadano es la norma en un estado democrático de derecho.

Sin embargo, Erazo considera que el show mediático creado en torno a esta acción genera desconfianza entre los hondureños, quienes ya se sienten engañados y pisoteados en sus derechos.

Para Oliver Erazo, el segundo escenario a considerar es por qué se hace este llamado ahora y no antes.

Estas menciones en Nueva York no son nuevas, pero cobran mayor importancia mediática al ser mencionadas en la Corte del Distrito sur de Nueva York.

"Esto ocurre en un momento crítico, casi al cierre del año, con un gobierno que no ha cumplido ni el 35 % de sus promesas de campaña, recurriendo a la 'vieja confiable' de los gobiernos de izquierda en América Latina: la guerra de juicios", explica.

El tercer escenario se acompaña de la pregunta: ¿a quién beneficia esta guerra de juicios y con qué efectos?

Según Erazo, esta estrategia podría estar destinada a neutralizar a la oposición o a evitar que personas solicitadas en extradición utilicen los procesos de investigación para obstruir dichos pedidos.

Aunque el fiscal general afirma que no se interrumpirán estos pedidos, Erazo advierte que esas declaraciones podrían no alinearse con lo que dictamina el auto acordado de la Corte Suprema de Justicia. "Ese auto es claro: una investigación pendiente en el país impide la extradición hasta que el proceso judicial termine o se cumpla la condena", señala.

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Para el 17 de septiembre de 2024 está programado hasta ahora, el juicio del exdiputado Midence Oquelí Martínez.

El juicio de Midence Oquelí Martínez

El juicio de Midence Oquelí Martínez Turcios, programado para el 17 de septiembre de 2024 en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, es otro escenario que puede impactar a las élites políticas hondureñas.

Erazo sugiere que Oquelí podría haber colaborado con la justicia estadounidense, dando nombres que podrían llevar a pedidos de extradición o simplemente revelarse durante el juicio.

Por ello es que Raúl Pineda Alvarado sostiene que estas comparecencias debieron haberse realizado mucho tiempo atrás, cuando se detuvo a Oquelí.

"Lo que está haciendo el Ministerio Público ahora es apenas el inicio de una investigación sobre hechos ocurridos hace muchos años y la criminología dice: tiempo que pasa, verdad que huye”, sostiene.

Por ello está seguro que este llamado es un acto puramente político sin impacto procesal real.

"Sin embargo, el compromiso del fiscal general de ejercer acciones nos revelará qué tipo de fiscal fue elegido".

La conclusión de Oliver Erazo es que, si esta investigación toca a la primera línea de poder en Honduras, podría desmoronar el discurso de "narcodictadura" del partido Libertad y Refundación (Libre).

"Narcos han habido en el Partido Nacional, Partido Liberal y Libre. El techo de vidrio es en los tres partidos políticos mayoritarios y es extremadamente delgado", concluye.