Diferentes miembros de comunidades misquitas e indígenas llegaron hasta Tegucigalpa, capital de Honduras, para protestar en contra de la construcción de la cárcel de Islas del Cisne.
Según el representante de los pueblos indígenas, Ruby Modesto Morales, a las 10:00 de la mañana comienza una marcha pacífica hacia Casa Presidencial para manifestar su descontento por el proyecto que pretende realizar el Gobierno.
"Debe de recordar el gobierno que estos son patrimonios indígenas y que son patrimonio enajenables. La Mosquitia necesita más escuelas, más hospitales, educación, trabajo, infraestructura, energía eléctrica, evitar la masiva inmigración de los jóvenes misquitos, no cárceles", dijo a TN5 Matutino.
Como lo han hecho diferentes sectores que están en contra de la construcción de esta cárcel, que pretende construir el Gobierno, Morales también resaltó la vida marítima de la zona, misma que se pondría en riesgo con la construcción.
"La isla del Cisne es un patrimonio de la biodiversidad marina, donde se conservan las aves marinas, iguanas, tortugas marinas y todas la especies del mar, arrecifes coralinos", señaló.
El líder indígena dijo que su objetivo es que la presidenta Xiomara Castro los atienda y conforme una comisión para dialogar referente a este tema.
Asimismo, solicitaron el acompañamiento de defensores ambientalistas, biólogos, estudiantes universitarios y familiares de presos que posiblemente sean llevados a esa cárcel.
Rudy Morales aseveró que en los próximos días presentarán un recurso en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), al mismo tiempo alertaron que agotarán todas las instancias y si es necesario llegar ante tribunales internacionales, lo harán.
Los diputados Erika Urtecho, del Partido Liberal, y Jorge Zelaya, del Partido Nacional, presentaron la última semana dos proyectos de ley con los que buscan parar la construcción de la megacárcel, según declararon en el programa 30/30 de Hoy Mismo.
Cárcel de Islas del Cisne
El Gobierno de Honduras aprobó el pasado 4 de julio la licencia ambiental para construir una cárcel en las Islas del Cisne, a 250 kilómetros de tierra firme.
Este proyecto fue propuesto por la presidenta Xiomara Castro y tiene el objetivo de mantener encerrados a los reclusos considerados de alta peligrosidad.
Se estima que la construcción de la cárcel de Isla del Cisne necesitará unos 80 millones de dólares (alrededor de unos 2 mil millones de lempiras).
No obstante, diferentes sectores de Honduras se han opuesto a la construcción debido a que significaría sacrificar los recursos naturales y a que se trata de una zona protegida.
