La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) informó este viernes que la temporada lluviosa comenzará la próxima semana en dos regiones de Honduras.

De acuerdo con lo indicado por Francisco Argeñal, director del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de Copeco, se esperan las mayores precipitaciones en el centro y oriente del país.

"Esperamos que las lluvias de finales de mes -mayo- y principios de junio sean bastante intensas; incluso, podrían ser más intensas a finales de junio", declaró Argeñal.

Seguidamente, agregó que como se ha pronosticado una canícula bastante suave, es probable que a finales próximo mes y a inicios de julio, se presente alta concentración de humedad en los suelos.

"Como consecuencia se podrían desencadenar algunos deslizamientos en barrios y colonias de Tegucigalpa y Comayagüela, que son muy vulnerables a este tipo de fenómenos", apuntó.

Contaminación ambiental

Copeco declaró este viernes la alerta roja, por tiempo indefinido, para dos de sus 18 departamentos por la contaminación del aire que afecta al país, principalmente a Tegucigalpa, a causa de una densa capa de humo, y mantiene la amarilla para cuatro más.

Los departamentos en "alerta roja" son Cortés y Yoro, en el norte de Honduras, indicó la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales en un comunicado, en el que detalla que la capital, Tegucigalpa, sigue bajo la misma medida.

Señaló que la alerta se decretó debido a los "altos niveles de contaminación atmosférica, la mala calidad del aire que provoca la densa capa de humo, altas temperaturas, algunos incendios forestales y ausencia de lluvias".

La institución también mantiene en "alerta amarilla" a los departamentos de Atlántida, Santa Bárbara, Comayagua y Francisco Morazán, debido a que la contaminación causa efectos negativos en la salud de la población.

La misma fuente indicó que la alerta verde se mantendrá, también por tiempo indefinido, en el resto del país para monitorear el fenómeno y la salud de la población, especialmente de las personas que sufren afecciones respiratorias.

El organismo hondureño sostuvo que "continúa el alto nivel de contaminación en la atmósfera con una densa capa de humo, proliferación de puntos de calor y falta de lluvias".