La madrugada de este miércoles decenas de hondureños partieron desde la Gran Central Metropolitana de San Pedro Sula en la segunda caravana migrante de 2024 en busca del ansiado sueño americano, informan medios locales.

Con menores de edad en sus brazos y cargando sus maletas fueron captados caminando a tomar transporte para dar inicio con su difícil travesía para llegar a los estados unidos, a pesar de las adversidades que conlleva ese camino.

"No encontramos trabajo y si hayamos solo es por dos días. Necesitamos salir adelante, Dios me tiene que llevar con bien" expresó una madre hondureña mientras cargaba en brazos a su pequeña.

Primera caravana migrante de Honduras

En el caso de Honduras, son miles los que se han ido en caravanas, desde la primera, en octubre de 2018, donde salieron 1,000 hondureños por el punto fronterizo de Agua Caliente, en el occidente de su país, y por Corinto.

Honduras también es país de tránsito para miles de migrantes procedentes de América del Sur, el Caribe, África y Asia.

Actualmente, en el 2024 la primera caravana de migrantes hondureños fue en los primeros siete días de que la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, cumpliera su segundo año de gobierno.

Razones por las que hondureños deciden migrar

Las principales razones por las que los hondureños deciden abandonar su patria son: la falta de empleo y la inseguridad que prevalecen en Honduras.

Según organismos de derechos humanos, a diario entre 700 y 1.000 hondureños abandonan su país por la falta de empleo y la inseguridad, con una violencia criminal que deja al menos diez muertos diarios.

Según reportes de autoridades mexicanas, en 2023 más de 140.000 personas pidieron refugio, una cifra record, de los cuales 42.000 de ellos hondureños.

Migrantes hondureños enfrentan peligrosa travesía en su camino a los EE.UU

Durante su paso por México, los hondureños y demás migrantes de otros países, se quedan a descansar y comer en albergues, duermen en las calles o transportes en donde viajan. Varios llegan enfermos, con ampollas en los pies de tanto caminar, agotados y además enfrentando las bajas temperaturas en el país.

También sufren intentos de robos y secuestros en el camino, lo que agudiza la situación de tensión y desprotección.