Se trata de José Antonio Potes y Manuel Castrillón, quienes llegaron hasta el país centroamericano a raíz de su cercanía política con el líder de esa nación.

El hecho fue registrado por varios medios internacionales, entre ellos, el estadounidense The Washington Post, quien dialogó con ambos y estos entregaron una explicación de lo ocurrido.

Todo comenzó tras el interés de Potes de viajar hasta El Salvador guiado por la promesa de que, en la actualidad, El Salvador sería uno de los países más seguros del mundo.

Producto de este incipiente interés es que él se contactó con Castrillón, quien vivía en Guatemala. Así, ambos acordaron viajar juntos hasta el país centroamericano.

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Sin embargo, no fue por mucho tiempo que disfrutaron su estadía en tierras cuscatlecas.

La detención

Y es que, según describe el medio estadounidense, un día inesperado, mientras salían de una tienda dedicada a la venta de cosméticos, fueron detenidos por soldados quienes les pidieron sus documentos.

En el proceso de chequeo les pidieron que enseñaran su piel, con el fin de observar sus tatuajes y posibles nexos con bandas criminales.

Fue allí donde los oficiales detuvieronPotes, quien tenía un rosario, manos en oración y el nombre de su abuela tatuados en su piel.

Ante ello, los soldados lo relacionaron con una de las pandillas locales, razón por la cual los detuvieron, considerándolos presuntos integrantes de bandas criminales.

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Los días más duros de sus vidas

Según ambos describieron al medio de Estados Unidos, tras su detención vivieron los días más difíciles de sus vidas en el país liderado por Bukele. Así, fueron aislados del resto del mundo tras ingresar a una prisión en Ilopango. Allí estuvieron retenidos junto a 500 personas.

Uno de ellos describió que incluso debieron dormir pegados a otras personas en el suelo de la prisión. La investigación, les dijeron los soldados, llegaría a durar incluso seis meses, sin audiencia de por medio.

Producto de estos hechos es que la esposa de José Antonio Potes llegó incluso a aparecer en Noticia Uno en Colombia pidiendo ayuda y en febrero de 2023 los liberaron finalmente.

Con el tiempo los contactaron medios locales hasta que su caso llegó a Estados Unidos, donde realizaron un mapa de la cronología de hechos.

Finalmente, grabaron distintos videos en los cuales intentaron explicar que todo se trató de un mal entendido, ya que ellos eran favorables al Gobierno de Nayib Bukele. “Caímos en la propaganda”, fueron parte de las declaraciones de uno de ellos ante The Washington Post.

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