El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó el jueves que la Fiscalía para el Distrito Sur de Nueva York acusa al exdirector de la Policía Nacional de Honduras, Juan Carlos "El Tigre" Bonilla Valladares, de tráfico de drogas y delitos relacionados con armas.

El fiscal de Estados Unidos, Geoffrey Berman, dijo que: “Juan Carlos Bonilla Valladares, el ex jefe de la Policía Nacional de Honduras, presuntamente abusó de sus cargos en la policía hondureña para ignorar la ley y desempeñar un papel clave en una violenta conspiración internacional de narcotráfico"

"Como se alega, en nombre del excongresista hondureño convicto Tony Hernández y su hermano el presidente, Bonilla Valladares supervisó el transbordo de cargas de cocaína de varias toneladas con destino a los Estados Unidos, utilizó ametralladoras y otras armas para lograrlo, y participó en violencia extrema, incluido el asesinato de un traficante rival, para promover la conspiración", dice parte del documento mediante el cual se detalló la acusación contra "El Tigre".

"Ahora Bonilla Valladares ha sido marcado como un forajido y acusado de crímenes que podrían enviarlo a una prisión de Estados Unidos de por vida".

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La fiscalía neoyorquina indica que el exjefe policial hondureño podría pasar el resto de su vida en prisión de ser encontrado culpable por los delitos que se le acusan, o pasar un mínimo de 10 años en la cárcel.

"Juan Carlos Bonilla Valladares presuntamente abusó de su posición oficial para proteger los envíos de cocaína y asesinó a un narcotraficante rival como parte de una conspiración que involucra a políticos hondureños de alto rango y miembros de la Policía Nacional hondureña", dice la acusación presentada por el fiscal Geoffrey Berman.

La acusación del fiscal señala que la evidencia presentada en el juicio de Tony Hernández detalla cómo el exdirector policial, a cambio de los sobornos pagados con el producto de la droga, ordenó a los miembros de la Policía Nacional, armados con ametralladoras, que permitiera pasar la droga por los puestos de control sin ser inspeccionados o incautados.

Supuestamente, "El Tigre" Bonilla, en coordinación con Juan Antonio Hernández y otros, proporcionó a los miembros de su conspiración información confidencial de las fuerzas del orden público para facilitar los envíos de cocaína, incluida información sobre operaciones de interdicción aérea y marítima.

En la larga acusación, el fiscal manifiesta que Bonilla Valladares, alrededor de julio de 2011, "participó en el asesinato de un narcotraficante rival a petición de Hernández Alvarado y otros porque el traficante rival había intentado evitar que Hernández Alvarado y otros miembros de la conspiración transportaran cocaína a través de una región del oeste de Honduras cerca de la frontera con Guatemala".