El guía espiritual nación en Guarita, Lempira, el 29 de octubre de 1927 y fue ordenado sacerdote a sus 41 años en Medellín, Colombia, en 1968.

Su vocación tardía no impidió que se convirtiera en un líder espiritual respetado y querido por su feligresía y por la población en general. Además de su labor religiosa, el padre Milla era conocido como "el sacerdote de las plantas".

Su pasión por la naturaleza y su interés en los beneficios que las plantas podían brindar para mejorar la salud de las personas lo llevaron a compartir sus conocimientos con los más necesitados.

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Enseñaba a utilizar recursos naturales como el barro, el ajenjo, la hoja de guanábana, los baños de asiento y microdosis de plantas medicinales como el drago. También promovía una alimentación saludable como parte de su enseñanza.

Sus sermones siempre fueron profundos e invitaban a la reflexión constante, buscando el beneficio espiritual de sus feligreses y de la población en general. Milla siempre abogó por la paz y el desarrollo de Honduras.

Enemigo de las desigualdades

El padre Milla sufrió persecución durante la dictadura de Tiburcio Carías Andino, lo que lo llevó a huir a El Salvador mientras su familia quedaba desposeída de sus bienes.

A lo largo de su vida, el sacerdote brindó innumerables entrevistas a la prensa hondureña, donde compartió sus experiencias y luchas.

En 1981 Milla fue secuestrado por escuadrones de la Muerte, en La Flecha, Santa Bárbara y torturado durante seis días. Según la información publicada, lo interrogaron y recibió agresión física, mientras lo privaron de sus alimentos.

El padre Milla se desempeñó como párroco de Corquín y también fue director de Cáritas Diocesana. Su compromiso con los derechos humanos y su lucha por la justicia lo convirtieron en un referente para muchos hondureños.

El velorio de Milla se realiza en la Iglesia San Juan Bautista de Corquín, y la misa de cuerpo presente se desarrollará a las 7:00 a.m. y posteriormente su sepelio.

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