El pino fue declarado como árbol Nacional de Honduras el 14 de mayo de 1928, bajo Decreto Legislativo No° 429; esto fue debido a su abundancia en el territorio.

Según se conoce fue elegido por el gobierno del entonces presidente Miguel Paz Barahona. En ese sentido, el Día del Árbol en Honduras se celebra a partir de 1926 el 30 de mayo.

Cabe destacar que, dicha fecha comenzó a celebrarse el 15 de mayo, pero finalmente se trasladó al 30 del mismo mes.

Sin embargo, dicho decreto no especifica a cuál de las siete especies de pino existentes en el territorio hondureño pertenece el árbol nacional; se ha tomado como tal al Pino Oocarpa por ser la especie más abundante del país y la más usada por las personas, quienes le llaman ocote o pinabete.

Las otras seis especies de pinos que se ubican en el país son: Pinus Ayacahuite, Pinus Caribaea var, Pinus Hartwegii, Pinus Maximinoi, Pinus Pseudostrobus var y Pinus Tecunumanii.

El 30 de mayo es un día aprovechado para concientizar a la población sobre el cuidado del medio ambiente y en los centros educativos se suelen hacer actividades como plantar un árbol.

¿Cuál es el pino Pinus Oocarpa?

Pinus Oocarpa, conocido como pino amarillo o pino avellano, es una especie de pino nativo de Centroamérica. Alcanza un tamaño de 15 a 25 metros de altura, con el tronco grueso y la corteza gris o café rojiza.

Las hojas son de color verde olivo o verde pasto, y miden de 10 a 30 centímetros de largo. Además tiene conos solitarios o en dos que se abren al madurar como rosas y son café amarillento con brillo café rojizo.

Esta clase de pino se logra encontrar desde el Estado de Chihuahua, México, y Guatemala a las más altas elevaciones de Honduras, El Salvador y noroeste de Nicaragua; en los últimos tres crece arriba de 1100 metros.

Himno al Pino de Honduras

Según su biografía, el himno data de principios del siglo xx, posiblemente de 1929, un año después de su declaración oficial como árbol nacional.

El Himno al Pino fue escrito por el poeta hondureño Luis Andrés Zúñiga mientras que la música fue compuesta por el compositor nacional Rafael Coello Ramos, quien además compuso el Himno a la Madre y Vuelo de Águilas.

Viva el pino por siempre en la tierra
que benigna vida nos dió
y por siempre se muestra imponente
a los besos radiantes del sol. 

Viva el pino color de esmeralda
con su suave y melifluo amor 
que después de arrullar nuestra cuna 
con amor nuestra infancia arrulló. 

Es bendita la sombra insegura
que en las ásperas sendas regó, 
y es bendito su trunco que abrigo
compasivo brindó al viajador

Su madera olorosa es bendita
como es suelo que diole calor
pues palacios y chozas y templos
con sus fibras el hombre formó.

Nuestra tierra su vida y la nuestra 
paralelas y aun tiempo creó, 
nuestro hogar su existencia recuerda
y en los campos nos llena de olor. 

Su madera su estufa alimenta 
crepitando en un trémulo sol, 
y entre tablas de pino es que llevan 
nuestro cuerpo ya muerto al panteón.