Según el acusado, Egner Vega, hace varios días llegó a un terreno de su padre debido a la necesidad de obtener leña para su venta y la compra de alimentos destinados a sus tres hermanitos.
Vega aseguró en entrevista con Metro TV de Choluteca que él y su abuela se han hecho cargo de sus hermanos desde hace dos años, después de que su madre se quitara la vida.
Egner relató: "Eran aproximadamente las 4:30 de la tarde cuando recordé que mi papa no estaba en casa, ya que él asiste a la iglesia. Pensé: 'voy a ir donde a cortar ramas secas'".
Sin embargo, "él regresó y me las quitó, propinándome una severa paliza y amenazándome con un machete, diciéndome: 'te voy a matar'. Aunque no me hirió me dijo que me había denunciado y que me iba a podrir en la cárcel".
Visiblemente afectado, Egner manifestó su desilusión hacia su padre, ya que, a pesar de los malos tratos que ha sufrido, le había ayudado a cultivar la tierra y a cuidar de sus hermanitos.
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Egner afirmó, además, que en años anteriores solía llevarles comida a sus padres, quienes trabajaban en la finca de ocra. Con pesar, reflexionó sobre cómo lo compensaba su padre ahora: "Mire ahora cómo me paga", dijo a periodistas de Metro TV.
Agner aseguró que su padre lo castigaba de manera brutal desde que era niño, describiendo: "Me pegaba peor que a un caballo; a un caballo no lo azotan con un mecate mojado, eso es lo que tuve que soportar. Me daba golpizas crueles, me ponía los pies en mi cuello y castigándome con adobes o lanzando piedras a mi cabeza".
Durante la entrevista, Agner reveló que su madre falleció hace dos años. La abuela del joven, Reina Margarita Muñoz, afirmó que su hija se quitó la vida ingiriendo herbicida tras presenciar cómo su esposo maltrataba a Agner.
Vega también afirmó que, tras la muerte de su madre, buscaba a su padre para solicitar comida, pero este siempre se la negaba.
En un tono emocional, Agner expresó su deseo de que su padre reflexione y concluyó: "No le deseo ningún mal", al borde de las lágrimas.
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