La Conferencia Episcopal de Honduras emitió este jueves un llamado a la población para unir esfuerzos destinados a cuidar el país frente a las situaciones derivadas del cambio climático.

"Estamos experimentando en nuestro país las graves consecuencias del calentamiento global del planeta. Por eso, instamos a todos ustedes a participar en un esfuerzo colectivo para proteger con responsabilidad y amor la Casa Común que Dios nos ha otorgado", es el mensaje difundido por la Iglesia Católica hondureña.

Honduras se ve afectada cada año por el impacto del calentamiento global, lo que resulta en sequías, temperaturas extremas e inundaciones durante los periodos de verano y temporada lluviosa, respectivamente.

Durante el periodo seco de este 2024, Honduras ha sufrido altas temperaturas y una sequía severa que incluso llevó a las autoridades a declarar una emergencia en el sistema eléctrico debido al recalentamiento de líneas, lo que causó apagones en casi todo el país.

Además, el país se vio afectado por más de 2 mil incendios forestales que, junto con quemas de terrenos por prácticas agrícolas, provocaron contaminación del aire, sumiendo a casi todo el territorio nacional bajo una capa de humo.

Por otro lado, la Conferencia Episcopal hondureña citó al papa Francisco, quien ha expresado que en el mundo "hay un caos externo -social y político- y un caos interno dentro de cada uno de nosotros".

El primer caos, señaló la Iglesia, "no puede ser sanado si no comenzamos a sanar el segundo", y añadió que "nuestro mundo enfrenta un caos, que se manifiesta como una crisis generalizada que pone en peligro el futuro de la humanidad y, particularmente, de nuestro país (Honduras)".

La Iglesia Católica también advierte que "una posible tercera Guerra Mundial fragmentada y múltiples conflictos familiares, laborales, gremiales, sociales, tribales, nacionales e internacionales en espiral, están generando espacios y escenarios desalentadores que se extienden cada vez más y se vuelven más complejos".

Además, enfatiza que en el mundo existen diferentes "yugos" que resultan intolerables e insoportables, como la pobreza, el deterioro del medio ambiente y de la Casa Común, la trata de personas, la indiferencia ante el sufrimiento del prójimo, la crueldad del mundo de las drogas, la deserción escolar y la falta de oportunidades para un desarrollo social equitativo.

Sin embargo, la Conferencia Episcopal destaca que frente a estos "yugos", el Sagrado Corazón de Jesús brinda la esperanza de comenzar de nuevo y reconstruir la vida civil, social y política para tratarse con bondad y respeto mutuo.