Lo hicieron por medio cuatro agencias antidrogas que unieron fuerzas para investigar al exmandatario en un caso de tráfico de drogas y armas, una operación que lo lleva este día a iniciar un juicio en la Corte del Distrito Sur de Nueva York en el que, si es encontrado culpable, podría pasar el resto de su vida en prisión.

Las encargadas de poner bajo la lupa al Hernández fueron la División de Operaciones Especiales de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), la oficina regional de la DEA en Tegucigalpa y la Fuerza de Ataque de Nueva York.

La colaboración entre estas agencias se enmarcó dentro de la Fuerza de Tarea contra la Delincuencia Organizada y los Delitos Asociados al Narcotráfico (OCDETF, por sus siglas en inglés).

Estas instituciones "estuvieron inmersas en una exhaustiva investigación sobre las presuntas actividades delictivas de Hernández durante años", cita un comunicado de prensa del Departamento de Justicia publicado....cuando el expresidente fue acusado por la Fiscalía.

En su defensa, el exmandatario ha alegado que su acusación se basa en testimonios de exjefes de carteles de la droga en Honduras, que fueron extraditados o se entregaron a la justicia de Estados Unidos, como parte acuerdos para reducir sus penas.

Los alegatos de Hernández también se basaran en que, durante fue presidente, coordinó con entidades como la DEA y el Comando Sur de Estados Unidos operaciones antidrogas y que funcionarios de las mismas le extendieron felicitaciones por ello, con lo que buscará probar de que libró una lucha frontal contra el crimen organizado.

Estos reconocimientos y colaboraciones fueron una cortina para que Hernández no supiera que estaba en el ojo de la justicia estadounidense, sostiene el exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA, Mike Vigil.

"Hernández usará esas pruebas, pero él tenía que hacer eso para ocultar sus operaciones ilícitas, las cuales eran investigadas", remarcó.

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Vigil cree que, además de que agentes de la DEA que trabajaron en Hondura durante el Gobierno fueron parte de quienes investigaron al exmandatario, también se hicieron pesquisas de forma remota.

"Muchas investigaciones desde Estados Unidos, intercepciones telefónicas  desde Estados Unidos", expresó.

"Te garantizo, las pruebas, si no son contundentes, la Fiscalía no presentarían acusación", acotó.

Caída de Hernández

Hernández fue capturado en su casa, en Tegucigalpa, el 14 febrero de 2022, luego de 17 días de haber dejado el poder, en atención a una orden de captura con fines de extradición, la que se ejecutó el 21 de abril del mismo año.

La acusación contra Hernández fue interpuesta el 27 de enero de 2022, el mismo día que entregó el poder a la izquierdista Xiomara Castro, del partido Libertad y Refundación.

Se alega que Hernández estuvo involucrado en una conspiración corrupta y violenta de narcotráfico desde al menos 2004 hasta 2022. Supuestamente, utilizó su posición política para facilitar la importación de grandes cantidades de cocaína a los Estados Unidos.

Hernández, de acuerdo a la demanda, se asoció con narcotraficantes prominentes, incluido su hermano y exmiembro del Congreso Nacional de Honduras, Antonio 'Tony' Hernández, para proteger y promover el tráfico de drogas. Se le acusa de recibir sobornos millonarios y de usar recursos públicos para estos fines.

'Tony Hernández fue condenado en 2020 en la Corte del Distrito Sur de Nueva York a cadena perpetua por los mismos delitos que le imputan al expresidente.

Cuando el exgobernante fue detenido, el Departamento de Justicia expuso en un comunicado que "Hernández usó sus vastos poderes políticos para proteger y ayudar a los narcotraficantes y líderes de cárteles, alertándolos sobre posibles interdicciones y permitiendo la violencia fuertemente armada para apoyar su tráfico de drogas”.

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