Kevin Rodríguez, experto en energía, afirma que las demandas presentadas contra Honduras en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) son resultado directo de la renegociación de contratos energéticos impulsada por la ley aprobada en mayo de 2022.
"Dicha ley establecía que se renegociarían los precios de las plantas energéticas y, en caso de que las empresas no aceptaran, el Estado podría adquirirlas a través del justiprecio, lo cual es en esencia una forma de nacionalización", explica a tunota.com Rodríguez.
Este enfoque ha generado inquietud entre las empresas, muchas de las cuales están financiadas con fondos externos y protegidas por Tratados de Libre Comercio, como el de Honduras con Colombia.
"Esto las ha llevado a interponer demandas, ya que consideran que sus derechos están siendo vulnerados y la amenaza de expropiación es real", advierte el experto.

Puntos clave
Rodríguez destaca tres puntos clave: primero, la renegociación de contratos no generará ahorros para la Empresa Nacional de Energía (ENEE), sino que, al contrario, terminará costando más.
Por ejemplo, los contratos solares que inicialmente se renegociaron a 11 centavos de dólar por kilovatio hora (kWh) incluyen cláusulas de indexación que incrementarán el precio a 14 centavos para 2040.
"Esto es muy por encima de los seis centavos que actualmente se pagan en Costa Rica y Guatemala", dice Rodríguez.
Segundo, aunque en el corto plazo podría parecer una medida económica, a largo plazo resultará en costos más elevados.
Y tercero, las demandas derivadas de esta renegociación, si el Estado las pierde, significarán una pérdida financiera significativa para el país, que será asumida por los ciudadanos a través de los impuestos.
Se daña la imagen de Honduras
Daniel Suchar, economista costarricense, añade que la decisión de Honduras de retirarse del Ciadi daña la imagen del país ante los inversionistas internacionales.
Según él, la salida del Ciadi envía una señal negativa sobre la protección de inversiones en Honduras, lo que podría disuadir a futuras inversiones.
"Las demandas generan un círculo vicioso que no contribuye a mejorar la situación. Este enfoque parece tener un tinte ideológico que lleva por un mal camino," advierte Suchar.
Honduras enfrenta actualmente 13 reclamos ante el Ciadi, vinculados al Banco Mundial, con demandas que suman más de $12 mil millones.
Honduras se adhirió al Ciadi en 1986, y su salida lo convertirá en el único país de Centroamérica fuera de este sistema internacional de resolución de disputas de inversión, que cuenta con más de 165 países miembros.
