El diputado y precandidato presidencial por el Partido Nacional (PN), Jorge Zelaya, reconoció este domingo en el programa 30/30 de TSi, que la otrora Ley de Empleo por Hora, ayudaría en la actualidad a combatir la precariedad laboral que azota a Honduras.

Lo manifestado por parlamentario nacionalista se da luego de que el director del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Eugenio Sosa, indicara que el 73 % de la población hondureña se encuentra en precariedad laboral; trabajando en el sector informal, además de enfrentar el desempleo y la falta de acceso al seguro social.

"Hay que aprobar leyes -que combatan la precariedad laboral- como la Ley de Empleo por Hora. Nos prometieron -en el Congreso Nacional- que en un mes iban aprobar una ley con los beneficios para la clase trabajadora y llevamos más de dos años y no se ha aprobado nada", declaró Zelaya.

Seguidamente, el congresista opositor recomendó al Gobierno de Xiomara Castro dar un cambio de timón, para que la inversión extranjera y local pueda invertir en el país.

"Tenemos una crisis, porque la gente no quiere venir a invertir a Honduras, a raíz de que tenemos tomas todos los días, se pasan peleando entre ellos mismos; es una anarquía la que se vive en el país. ¿Quién en su sano juicio va a querer venir a invertir en una Honduras así?", dijo Zelaya.

Precariedad laboral en Honduras

Según el titular del INE, "la tasa de desempleo total ronda el 6.4 % lo que representa unas 250,000 personas de la fuerza laboral. El gran problema de Honduras es la precariedad laboral, y como no habrá, en un país donde el 73 % es de economía informal".

"¿Por qué hay precariedad laboral? Porque los trabajos están mal pagados. Aun cuando las personas son graduadas de las universidades, los salarios son insuficientes", detalló Sosa.

Sosa destacó la necesidad de implementar "transformaciones profundas en la economía" del país para abordar esta problemática de manera efectiva y sostenible.

Derogación de Ley de Empleo por Hora

El 20 de enero de 2014, el Congreso Nacional (CN) aprobó el decreto legislativo 354-2013, que dio origen a la Ley de Empleo por Hora.

Con esta medida, todas las modalidades incluidas en el Programa Nacional de Empleos por Horas, una iniciativa de "emergencia nacional" aprobada en 2010 y que inicialmente tendría una vigencia de hasta 36 meses, fueron elevadas a rango de ley.

Sin embargo, el CN derogó la Ley de Empleo por Hora el 28 de abril de 2022, bajo la promesa de que se considerarían propuestas para reformar dicha figura y con el objetivo de reconocer los derechos contemplados en el Código del Trabajo, como vacaciones, decimotercer y decimocuarto salario a los trabajadores.

En ese sentido, la bancada del Partido Liberal presentó un proyecto para reformar por adición el artículo 238 del Código del Trabajo, a fin de crear empleos a tiempo parcial.

Proyecto de empleo parcial

El sector privado de Honduras ha instado a la aprobación de una Ley de Empleo Parcial. Esta iniciativa fue presentada en el Congreso por el diputado del Partido Liberal, Mauricio Villeda. No obstante, esta propuesta aún no ha sido sometida al pleno.

El proyecto de Villeda busca reformar el artículo 328 del Código del Trabajo para permitir que empleadores y trabajadores acuerden contratos que establezcan horarios de trabajo y pagos correspondientes. Además de garantizar seguridad social y otros derechos laborales.

En caso de ser discutida y aprobada, esta normativa reemplazaría a la Ley de Empleo por Hora derogada por el Congreso en 2022. Esto, debido a que, según las autoridades del país, violaba los derechos de los trabajadores.

Situación de empleo en Honduras

Según el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), al menos 2.3 millones de personas en Honduras tienen problemas de empleo. Ocho de cada diez personas viven en situación de pobreza, y cinco de ellas en pobreza extrema.

Los informes del Cohep indican que el 77% de los puestos de trabajo están en la informalidad y alrededor de 2 millones de personas están subocupadas. Es decir, trabajan pocas horas a la semana o laboran jornadas completas pero ganan menos del salario mínimo.