En ese sentido, Sosa indicó en el noticiero Diario Matutino de radio HRN que "no es adecuado que personal retirado de las fuerzas militares de Honduras esté a cargo de las prisiones, ya que carecen de la formación necesaria".

Según Sosa, los centros penitenciarios de Honduras deben ser dirigidos por individuos con formación en seguridad pública, seguridad penitenciaria y criminología, con conocimientos en derechos humanos.

En junio, el Ejército hondureño recuperó el control de las cárceles del país después de la matanza de 46 internas en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), presuntamente debido a disputas entre pandillas rivales.

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Sosa propuso que la seguridad en las prisiones debería ser responsabilidad de personal penitenciario con el respaldo de la Policía Nacional, y con un anillo de seguridad perimetral a cargo de las Fuerzas Armadas, previa evaluación de confiabilidad.

Según el análisis de Sosa, no se percibe ninguna mejora en la seguridad de los centros penitenciarios de Honduras; por el contrario, "pareciera que se ha enfriado a raíz de las últimas crisis suscitadas" en su interior.

Asimismo, afirmó que las crisis en el sistema penitenciario nacional persistirán hasta que se rompan las conexiones entre las estructuras criminales y las estructuras de poder del Estado.

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En ese sentido, recordó que el gobierno de Nayib Bukele cortó toda relación con las pandillas y maras, implementando un plan denominado "control territorial" para brindar mayor seguridad a la población salvadoreña, que, al igual que la hondureña, ha sufrido debido a las acciones de criminales, incluso desde el interior de las cárceles.

Detención de coronel

El incidente más reciente en Honduras fue la detención del director de la cárcel de máxima seguridad "La Tolva", ubicada en el oriente del país, el coronel José Rodimiro Arita. Este intentaba ingresar a la prisión 445,000 lempiras para entregárselos a miembros de la pandilla Barrio 18 que están presos.

"Esta es una tendencia que se está generando mucho en América Latina porque el poder del crimen organizado con el poder financiero de las maras y pandillas han logrado infiltrar a las autoridades, las compran con miles de dólares", dijo Ricardo Sosa.

El experto indicó que la corrupción y la impunidad reina en las cárceles y se necesita voluntad política desde las presidencias de las naciones para modificar leyes y establecer medidas ejemplares para que los funcionarios no se confabulen con el crimen organizado.

El coronel Arita está bajo detención judicial en la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto, ubicada en la aldea de Támara, a unos 20 kilómetros al norte de Tegucigalpa, capital de Honduras.

Junto al coronel, fue capturado el asesor penitenciario identificado como Luis Antonio Rodríguez.

En la audiencia de declaración de imputado celebrada el viernes 15 de diciembre, la defensa de los detenidos aseguró que el dinero decomisado era producto de una colecta de familiares de pandilleros para celebrar una "cena navideña".

Las prisiones de Honduras son escenario de muertes de reos, ahorcamientos y asesinatos. "Son escuelas del crimen", señaló la criminóloga Migdonia Ayestas en radio HRN.

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