El acoso callejero es un problema social que lo viven mujeres hondureñas desde temprana edad en Honduras, ante esa situación defensoras de derechos de la mujer piden criminalizar a hombres que practiquen piropos vulgares en Honduras.

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Merly Eguigure, defensora de derechos de la mujer en Honduras.

"El acoso callejero es un acto deleznable (despreciable) contra la integridad de las mujeres y debería ser castigado, actualmente el Código Penal no contempla, como no contempla muchas cosas que le ocurren a diario a las mujeres", enfatizó la defensora de derechos de las mujeres, Merly Eguigure.

La activista alabó la ordenanza municipal vigente en La Ceiba de sancionar a los hombres que acosen a mujeres en la zona atlántica del país.

"En la Ceiba existe una ordenanza municipal que castiga a los acosadores sexuales, eso ha hecho que se reduzca el acoso callejero. Una medida inmediata es imitar el buen ejemplo de esta municipalidad que ha dado para todo el país, castigando con el salario y trabajo comunitario de quienes acosan a mujeres", sentenció.

Por su parte, la feminista hondureña Hellen Ocampo lamentó que estas violaciones hacia la mujer no estén tipificadas en la legislación del país, además de que no existen estadísticas. 

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"No existe la tipicación del delito en nuestra legislación, lo que existe es hostigamiento sexual y se hacen denuncias en el marco de espacios laborales, el problema es que se normaliza ese tipo de violencia, pocas mujeres lo denuncian, por eso no hay estadísticas", lamentó Hellen Ocampo.

"En La Ceiba han sancionado un delito que debería estar tipificado en la legislación, más que generar estadísticas es hacer procesos de intervención para sancionar la agresión sexual",añadió.

Los niños varones no están exceptos

Para Ana Lucía Pérez del movimiento feminista en Honduras no solo las mujeres son víctimas del acoso callejero y sexual por lo que padres de familia deben estar atentos al cuidado de niños menores de edad.

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"Los niños varones no están exceptos de sufrir este acoso, si el acosador ve que tiene una oportunidad de un abuso sexual, lo va a hacer y va a terminar en muerte", detalló Pérez.

"Es necesario que la gente acusada y condenada por violencia, sus vecinos o la comunidad cercana debe saberlo, el Estado debe empezar a recolectar testimonios de personas acosadas o abusadas", sugirió Pérez.

Un paso previo a la violación

Para el experto en salud mental, Warren Ochoa, estás practicas en la sociedad hondureña hacen sentir mal a mujeres que son víctimas, no solo en la calle, sino también en espacios cerrados.

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Warren Ochoa, Psicólogo.

"El acoso callejero es una forma de violencia que no debe minimizarse y genera inseguridad y afecta a las mujeres, si debe penalizarse y perseguirse para mejorar condiciones de vida", expresó a tunota el psicólogo Warren Ochoa.

La violencia genera trauma y reduce la calidad de vida de la población vulnerable, principalmente en menores y mujeres, el acoso callejero es un paso previo a la violación", añadió Ochoa.

El acoso callejero no es un delito

Por su parte, el Ministerio Público no tienen ninguna denuncia por este problema porque aún no se considera delito en Honduras.

"El acoso callejero no es delito. Según lo que establece el libro de faltas, podría considerarse una falta de tipo penal o una falta a lo que disponen algunas leyes como la ley de Policía y Convivencia Ciudadana", expresó Lorena Cálix, portavoz del MP.

En Honduras la violencia sexual se manifiesta de diferente manera, puede ser a través de otras agresiones sexuales,  violación y violación especial. 

"Según la tipología que establece el código, solo bajo esos tres criterios, ya sea denuncias por otras agresiones sexuales, por violación y por violación especial, es que nosotros registramos incidencia de denuncias, que solicitarlas para poderle dar un número en concreto", indicó Cálix.

No obstante, para el abogado Raúl Paniagua no todas las conductas deben ser sancionadas con el derecho penal.

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"No todo se puede penalizar con el derecho penal porque sanciona las conductas más lesivas que se dan dentro de la sociedad. Lo que se pretende con el acoso callejero es una inflación del derecho penal, y se va a sancionar hasta la conductas menos lesivas que se pueden resolver con otro tipo de normativa como un derecho administrativo sancionador", indicó el abogado Raúl Paniagua.

Sanción

De momento solo existe una sanción de 10, 000 lempiras en La Ceiba, Atlántida para los hombres que practiquen el acoso callejero, que entró en vigencia a partir del 27 de julio del 2021.