Ante esta situación, la Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado (Fescco), en conjunto con la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas (Dipampco), está llevando a cabo 19 allanamientos en domicilios de cinco municipios de Honduras con el objetivo de desarticular las células de extorsión.

Catorce de estos allanamientos se están llevando a cabo en Tegucigalpa, Francisco Morazán, y los cinco restantes en San Pedro Sula y La Lima, Cortés; Juticalpa, Olancho, y Choluteca.

El Ministerio Público señaló que se han identificado clicas de la pandilla Barrio 18 dedicadas al delito de extorsión en varios sectores de estas ciudades, que contactan a las víctimas para transferir dinero de manera ilegal a través de billeteras electrónicas.

"Este es el modus operandi, según las investigaciones interagenciales, que se ha identificado consistente en el empleo y uso de transferencias electrónicas para el recaudo y cobro de la extorsión, el cual exigían a comerciantes de las zonas donde se está operativizando", señaló el MP.

Durante los allanamientos, se han recolectado indicios relacionados con la participación de los imputados en otros delitos; hasta el momento, la acusación del Ministerio Público es por el delito de extorsión en perjuicio de testigos protegidos.

El secretario de Seguridad, Gustavo Sánchez, por su parte, indicó que se trata de una "redada" contra más de 20 objetivos de la pandilla 18, por suponerlos responsables de delitos como extorsión, lavado de activos y asociación para delinquir.

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