En su séptimo día de caminata en apoyo a los damnificados por las tormentas tropicales Eta y Iota, que azotaron gran parte de Honduras en 2020, el padre franciscano Leopoldo Serrano mandó un mensaje contundente a las autoridades gubernamentales.
"Mi objetivo es llegar a la Casa Presidencial para comentarle a nuestra presidenta (Xiomara Castro) que hay proyectos abandonados de los damnificados aquí en Honduras de las tormentas Eta y Iota", dijo ante noticieros Hoy Mismo de TSi.
Según indicó, algunos de los proyectos inconclusos se ubican en los municipios de Villanueva (Cortés) y El Progreso (Yoro), en el norte de Honduras, y el de la colonia San Francisco de Asís, Macuelizo, en Santa Bárbara, región occidental.
"Quizá la presidenta no sabe que los ministros han abandonado los proyectos; no sé cuáles son las intenciones, pero estos son seres humanos que están necesitando que les terminen sus casas", recalcó.
La molestia del padre franciscano, quien tiene la meta de caminar más de 240 kilómetros desde San Pedro Sula hasta Tegucigalpa, es que el dinero para estas obras haya sido desembolsado y no se esté empleando para lo que fue destinado.
"Si este dinero no lo emplean en esos proyectos es corrupción porque sería desvío de fondos; mi llamado es al ministro de Finanzas para que me responda", apuntó.
Caminata del padre Leopoldo Serrano
El padre Leopoldo Serrano, sacerdote de la parroquia San Roque en Santa Bárbara, realiza una caminata de 240 kilómetros para pedir a las autoridades que resuelvan los problemas que tienen familias damnificadas en la aldea La Reina en municipio de Protección.
Serrano, de 59 años, aclaró que "no protesto por nada, simplemente es solidarizarme con el sufrimiento de los afectados abandonados. Yo voy a sufrir igual que ellos, como lo hizo Cristo".
Según un informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el paso de las tormentas Eta y Iota dejó unos 45 mil millones de lempiras en pérdidas.
