El proyecto Patuca III, que tardó 11 años en construirse y que tuvo un sobrecosto de inversión de casi el 200%, fue, además, sobredimensionado dice a tunota.com el ingeniero Samuel Rodríguez, experto en energía renovable.

“Desde su inicio el proyecto fue sobredimensionado, no se construyó la línea de transmisión que requería y el proyecto está sin concluirse todavía”, señala.

Rodríguez dice que Patuca III no logra generar los 100 megas porque para el agua que requiere, con el cambio climático no hay esa capacidad en ese punto de generación. 

“Una inversión de 500 millones de dólares en cuánto tiempo la va a pagar el pueblo hondureño bajo ese régimen de operación. La ENEE con todas esas pérdidas técnicas que tiene lo que terminamos pagando ese proyecto somos los generadores privados” afirma.

Esto porque dice que la ENEE por cumplirle al banco de China, les han atrasado el pago y ahora arrastran una deuda de nueve mil millones de lempiras.

“Nunca hubo una fuente de repago para ese proyecto de Patuca. Uno de los planes que tenía Marlon Tábora era buscar cómo refinanciar ese proyecto para que pueda ser pagable” explica el experto.

¿Qué ocurre hoy? 

Primero, la línea de transmisión que tiene Olancho aseguran que está obsoleta y no cuenta con la capacidad para transmitir la energía en los días programados  a plena capacidad. 

“El Proyecto Patuca III debe funcionar en cascada. Se había pensado originalmente en tres proyectos, Patuca I, II y III.

Con la entrada en operación del proyecto se había recomendado desde el 2015 y 2016, que el proyecto requería de una inversión de manera paralela en la transmisión para aprovechar cuando la planta estuviera operando en su máxima capacidad”, explica Kevin Rodríguez, analista energético.

Según Rodríguez con esa energía se esperaba suplir del servicio a ciudades como Danlí, El Paraíso. No obstante el proyecto entró en operación en el 2019 y esas inversiones en la transmisión nunca se hicieron.

“Actualmente solamente suple de energía al departamento de Olancho, pero también ya se conocía que el Proyecto Patuca no puede guardar agua como en El Cajón.

Esto porque en las épocas de verano cuando hubiera poca lluvia, si el embalse llegaba a niveles demasiados bajos la planta iba a tener que salir de operación”, explicó.

Pero esas advertencias también se hicieron en los años 2021 y en el 2022, que al haber poca lluvia la planta iba a salir de operación y sucedió en el 2023.

“Aún antes de ese sabotaje ya venía con estas debilidades que no permitían suplir todas las necesidades de Olancho.

Fracasado

Para Samuel Rodríguez el camino que queda es dar por fracasado el proyecto Patuca y buscar otra fuente de generación como energía solar para suplir de energía al departamento de Olancho. 

“Se está racionando la energía para mandar energía a Olancho. Esa energía viene de la región centro sur y lo que se logra generar con unas plantas térmicas en Juticalpa.

Un departamento con tanto potencial para generar energía renovable y biomasa es increíble que no se le haya apostado al departamento”, lamenta.

Sin duda que el problema climatológico se tiene que enfrentar y lidiar con una estacionalidad del super niño. Pasa factura la deforestación en la zona que no contribuye a que un proyecto pueda operar de la manera más rentable posible. 

“La problemática del déficit de energía no se debe al proyecto Patuca, se debe a problemas más integrales tanto por el déficit de generación que supera los 200 megas, como a las limitaciones en la red de transmisión y las subestaciones en distribución que están sobrecargadas”, aclara Kevin Rodríguez.

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